Elízabeth Romero
María del Socorro Molina Rayo ha logrado que sus patrones reconozcan una reducción de la jornada de trabajo como asistenta del hogar. Antes debía cumplir una jornada extenuante, entraba a la 6:00 a.m. y salía a las 7:00 p.m.
Al igual que ella, unas 200,000 domésticas que —según la Organización Internacional del Trabajo (OIT)— existen en el país cuentan con derechos que empiezan con el reconocimiento de que son “asistentes del hogar”. Aunque no todas los obtienen.
A propósito del 10 de diciembre, Día Nacional de la Trabajadora de servicio doméstico, el Movimiento María Elena Cuadra capacitó ayer en derechos laborales a un grupo de mujeres que se desempeñan en ese sector.
María Mojica, por el Movimiento María Elena Cuadra, demandó a la Asamblea Nacional que sea incorporado al Código Laboral el Convenio 189 de la organización Internacional del Trabajo (OIT), que fue ratificado en octubre del año pasado por ese Poder del Estado.
A un año de ratificado el Convenio aún hay violencia laboral, porque los empleadores no les pagan a las asistentas del hogar de acuerdo a la ley, no suscriben contratos y no cumplen con una jornada laboral de 8 horas, dice Mojica.
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