El presidente inconstitucional Daniel Ortega debilita las instituciones del Estado y el proceso democrático en el país con su propuesta de reformas a la Constitución, que le despejará el camino para reelegirse cuantas veces desee, según la congresista Ileana Ros-Lehtinen, quien califica las mismas como ilegales e injustas para los nicaragüenses.
“Ortega ha visto que Venezuela lo hizo y no tuvo ningún problema porque la reacción del Gobierno de Estados Unidos ha sido de silencio”, advirtió la congresista.
[/doap_box]
Ros-Lehtinen es una de las republicanas de más alto rango en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y una fuerte crítica del llamado Socialismo del siglo XXI. Según ella, el paquete de reformas constitucionales de Ortega “es una acción en contra de la democracia, las instituciones (y) la separación de poderes” en Nicaragua.
La congresista aseguró que esta “maniobra ilegal e injusta” de Ortega también la han visto cuando Hugo Chávez “era el tirano de Venezuela”, con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y de Bolivia, Evo Morales.
“Son las mismas maniobras de hacer todos los cambios necesarios para mantenerse en el poder. Lo que hacen es eliminar los límites a los mandatos presidenciales y mantener control total sobre el pueblo, manipulando los poderes del Estado al poner a sus amigos en la Asamblea Legislativa, en el Poder Judicial. Esto no le da beneficio al pueblo nicaragüense, solamente a la tiranía de Ortega”, aseguró Ros-Lehtinen.
La congresista también afirmó que al Gobierno de Estados Unidos sí le preocupa la situación de Nicaragua. “Por eso estamos haciendo todo lo posible para que la administración de (Barack) Obama haga voz ante las pretensiones de Ortega”, dijo tras criticar el silencio de su gobierno sobre estos “abusos”.
Según Ros-Lehtinen, parte de ese esfuerzo es una ley contra la Alternativa Bolivariana (ALBA) que presentó junto a su colega Albio Sires, que busca sancionar a funcionarios de los gobiernos del ALBA que estima “son responsables por la comisión de serios abusos de derechos humanos contra ciudadanos de esos países”.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A