Con la muerte de Nelson Mandela, la cinta biográfica Mandela: Long Walk to Freedom se transforma en medio de su estreno cinematográfico de un homenaje en vida a un panegírico en la gran pantalla.
El revolucionario y expresidente sudafricano, quien murió el jueves a los 95 años, ha sido por años un protagonista natural para el cine; un héroe con una dignidad poco común cuya dramática historia y logros titánicos aseguraron que su relato fuera a menudo narrado en filme.
Pero puede decirse que el retrato cinematográfico más completo de la vida de Mandela —una película hecha con su autorización y con el apoyo de su familia— se estrenó apenas seis días antes de su deceso.
La noticia de la muerte de Mandela se supo mientras Mandela: Long Walk to Freedom era estrenada en Londres, con la presencia de sus hijas Zindzi y Zenani.
LUTO ENTRE SUS SEGUIDORES
Al estreno en el cine Odeon asistieron los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, y mientras los invitados miraban la película, el presidente sudafricano, Jacob Zuma, anunciaba la muerte de Mandela.
Después, el duque de Cambridge, junto a su esposa Catalina, dijo en una declaración que Mandela fue una figura “inspiradora”.
Un vocero de la producción dijo que las hijas solicitaron que la proyección continuara, aunque ellas de inmediato abandonaron el teatro.
El productor Anant Singh, quien pasó más de una década tratando de realizar el filme, pidió un minuto de silencio al final de la función.
PIDEN QUE SEA PREMIADA
Mandela: Long Walk to Freedom tuvo un estreno limitado en cuatro cines de Estados Unidos el viernes pasado. Cuando la película tenga su estreno nacional en Navidad, seguramente atraerá a grandes multitudes deseosas de recordar o conocer más de Mandela.
Harvey Weinstein, copresidente de Weinstein Co., es conocido por su gusto promocional. Está presionando para que la cinta sea reconocida con grandes premios, algo que por ahora no ha sucedido.
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