Lucía Navas
Las autoridades de Comercio y las Agropecuarias de Nicaragua no certificaron ninguna de las plantas productoras de huevos de Honduras, lo cual restringe la importación y distribución de ese producto en el mercado local.
Espera que el ingreso al mercado de 1.1 millones de libras de pierna y muslo de pollo en diciembre desde Estados Unidos ayude —junto con la producción de la industria local— a contrarrestar la presión del precio.
Esa cantidad es la cuota para este mes del contingente de 1,700 toneladas de pollo autorizadas a importar por el Mific en 2013.
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Orlando Solórzano, titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), explicó a LA PRENSA que si bien existe libre comercio de huevo en Centroamérica, por el Tratado General de Integración Económica, el ingreso de cualquier producto debe contar con la certificación de cumplimiento de las normas sanitarias en cada país.
“Entonces, para que un huevo pueda ser importado (desde cualquier país) necesita que la planta donde se produce o comercializa esté certificada por nuestras autoridades sanitarias, igual pasa con nuestras exportaciones”, recordó Solórzano.
En el caso de las plantas productoras de huevos de Honduras, ninguna está certificada por el Mific y el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) de Nicaragua. Solórzano fue claro en que al no cumplir las normas “no puede entrar huevo hondureño” al país.
Refirió que en meses anteriores estuvo certificada una de las plantas hondureñas, pero ya se le venció el periodo, por lo que debe entrar a un nuevo proceso de verificación del proceso de cumplimiento de las exigencias nicaragüenses.
SI ENTRA, SERÍA POR CONTRABANDO
Fue constante cada diciembre de los últimos dos años que los comerciantes de los mercados populares de Managua importaran un promedio de 20,000 cajillas de huevos hondureños por semana, lo cual afectó seriamente a los productores nacionales, causando el cierre de 34 granjas.
Solórzano aseguró que el ingreso en este mes del producto hondureño sería por acciones de contrabando, lo cual sería ilegal e implicaría el retiro del huevo de cualquier establecimiento donde se detecte.
APEMEPAN CELEBRA
“Es la mejor noticia que hemos recibido”, reaccionó Alfonso Valerio, vocero de la Comisión Nacional del Huevo.
Según este avicultor, esta posición gubernamental “incentiva al productor nicaragüense a seguir invirtiendo, “ya que necesitamos certeza y estabilidad” de que desde el Gobierno se garantiza la competencia justa.
Sostuvo que las inversiones de las granjas avícolas, especialmente las pequeñas y medianas productoras, han dado como resultado elevar la producción a 1.5 millones de huevos diarios. Valerio dice que esto es suficiente para abastecer la demanda interna.
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