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“En mi evaluación la trayectoria de recuperación y el panorama para la economía justifican la consideración de esa medida”, dijo.
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EFE
La actividad económica de EE. UU. creció entre julio y septiembre al ritmo anual más rápido en 18 meses pero, según los datos que mostró ayer el Gobierno, la mayor parte de ese incremento refleja un aumento de los inventarios, no de las ventas finales.
En su segundo cálculo del Producto Interior Bruto (PIB), en el tercer trimestre, el Departamento de Comercio informó que el ritmo de crecimiento fue del 3.6 por ciento, comparado con una estimación preliminar del 2.8 por ciento.
Pero el ajuste de cifras también mostró que el gasto de los consumidores, que en Estados Unidos equivale a más de dos tercios del PIB, creció un 1.4 por ciento entre julio y septiembre, no un 1.5 por ciento como se había indicado de forma preliminar. El crecimiento de los inventarios contribuyó 1.68 puntos porcentuales al aumento del PIB en el tercer trimestre.
Las ventas finales reales, que excluyen los inventarios, subieron apenas un 1.9 por ciento en el período, de acuerdo con el informe del Gobierno, dos décimas menos que lo indicado en el cálculo preliminar.
Los tres datos combinados —gasto de los consumidores, crecimiento de los inventarios y debilidad de las ventas finales— señalan un factor que podría limitar la producción fabril si no se fortalece la demanda.
Los datos también dan un primer vistazo de las ganancias de las empresas que, antes del pago de impuestos, crecieron a un ritmo del 1.8 por ciento anual, tras un incremento del 3.3 por ciento en el trimestre anterior.
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