Tania Sirias
Álvarez afirmó que la introducción de los gabinetes de la familia en las reformas a la Constitución debe ser analizada, ya que de ser aprobados sería el Estado interviniendo de forma totalitaria en la intimidad del hogar y la esfera individual, dejando de ser un Estado democrático.
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¿Tienen alguna incidencia los Concejos del Poder Ciudadano (CPC) en las políticas públicas que genera Gobierno? No, afirmó el director de la Red Nicaragüense por la Democracia y el Desarrollo Local (Red Local), Pablo Medina Cardoza.
Al contrario, dice Medina, estos organismos en vez de promover la participación ciudadana y ejercer un control del ámbito público, no hacen otra cosa más que cumplir con las órdenes que emite el partido de Gobierno.
“Entendemos por participación ciudadana la capacidad que el Estado le confiere a una persona de poder incidir en cómo se dirige su gobierno y en cómo se invierten sus impuestos”, expresó Medina, quien aclaró que este concepto no se aplica al modelo impuesto por el Gobierno con los CPC o con los Gabinetes de Familia, sostuvo Medina Cardoza.
NO HAY DIÁLOGO
Medina lamentó que los CPC se han quedado en el ámbito de limpiar patios, hacer altares, que es una participación comunitaria, pero no ciudadana, explicó el director de la Red Local.
Para Roberto Stuart Almendarez, responsable de proyectos del Centro de Estudios y Análisis Políticos (CEAP), hablar de participación ciudadana es poder incidir en el diseño, la evaluación y la aplicación de las políticas públicas, es decir, “tener un control de lo público”.
En cambio, explica Almendarez, el modelo de los CPC, no dialoga los temas profundos como, por ejemplo, las asignaciones presupuestarias o la presentación de leyes, sino que se limitan a limpiar escuelas o avisar cuando llegan las vacunas a algún barrio o comunidad del país.
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