Las fuerzas armadas de Estados Unidos suspendieron este martes el pasaje de sus convoyes a través de Pakistán debido a las manifestaciones contra el uso de drones que representan una amenaza para la seguridad de los conductores de camiones, según afirmaron altos funcionarios del Pentágono.
«Hemos frenado voluntariamente el pasaje de convoyes por la ruta de comunicación paquistaní de Torkham Gate», la principal ruta utilizada por el ejército estadounidense para el retiro de material militar de Afganistán, dijo a la AFP un portavoz del Pentágono, Mark Wright.
«Anticipamos que seremos capaces de reanudar nuestros envíos a través de esta ruta en un futuro próximo», indicó Wright.
Un alto funcionario del Departamento de Defensa sostuvo que Washington cree que el gobierno de Islamabad apoya plenamente el uso de la ruta y que pronto restaurará la seguridad en la zona.
«Las empresas que contratamos están preocupadas. Y se está volviendo un poco demasiado peligroso para los camioneros», dijo a la AFP el funcionario, que habló bajo condición de anonimato.
Estados Unidos dispone de rutas alternativas hacia el norte a través de Asia Central, aunque esas opciones toman más tiempo y son más costosas.
Aproximadamente la mitad de los equipos de Estados Unidos se trasladan a través de la ruta paquistaní de Torkham, y el resto es transportado por avión o por una combinación de aviones y barcos.
Miles de personas -militantes de derecha liderados por al exestrella del cricket Imran Khan- manifestaron el 23 de noviembre en Penshawar para protestar contra el accionar de drones estadounidenses y amenazaron con cortar las vías de abastecimiento de la OTAN para presionar a Washington.
Khan acusa a Estados Unidos de matar con drones al jefe talibán Hakimullah Mehsud en un intento de sabotear las conversaciones de paz con los talibanes.
Las rutas de abastecimiento paquistaníes fueron el epicentro de controversias durante varios meses, en 2012, luego de haber sido cerradas por Pakistán en noviembre de 2011 tras un bombardeo de la OTAN que causó la muerte de 24 soldados paquistaníes en la frontera afgana.
Fueron reabiertas recién en julio de 2012, después que la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton expresara sus «más profundo pesar por el trágico incidente» y que Washington aceptara desbloquear 1.100 millones de dólares para Islamabad.
Alrededor de 40.000 soldados estadounidenses se encuentran actualmente en Afganistán, junto a 27,000 efectivos de la OTAN, cuya misión concluye a fines de 2012.