Noel Amílcar Gallegos
[/doap_box]
“Ver a mi madre y a mi hermano muertos es algo que duele y que la defensa de ellos diga que soy mentiroso, sabiendo que yo viví todo, yo estuve ahí. Soy yo quien no va a estar con mi madre y mi hermano esta Navidad”, dijo con voz entrecortada Samuel Barraza, de 17 años, único sobreviviente del pasado 14 de agosto, cuando su madre y hermano fueron ultimados por Verónica Cruz Cuadra y su esposo, Mynord Ponce Urbina.
Samuel expresó lo anterior antes de que concluyera el juicio, el jueves pasado. Además de su relato, los detalles periciales de balística, sangre, huellas, objetos ocupados y testigos oculares bastaron para que un jurado de conciencia declarara culpable a Cruz y a su esposo por el asesinato de Yolanda Jiménez y su hijo Arles Ortega, así como del asesinato en grado de frustración en contra Samuel.
La abogada rogó por la inocencia de ambos, aduciendo que no fueron los autores de ese hecho. “Yo sé muy bien el dolor que están pasando ellos, porque se tiene que hacer justicia, pero nosotros no somos culpables, hemos pasado por maltratos, porque es cierto (que) la Policía nos golpea, nos amenazaron. Yo estoy embarazada, tengo mi niña de 12 años a quien tengo tiempo de no verla. No somos culpables, no somos culpables”, repetía llorando.
El doctor Sergio Morales, abogado defensor de Cruz, alegó que todo lo actuado por la juez Ruth Chamorro fue ilegal y que hubo muchas contradicciones entre las testificales.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A