Julio Portocarrero Arancibia
Atrás quedó el estrés de las primeras horas de la mañana, el cansancio por el viaje en bus y la molestia de la bulla que circunda a Managua. La tarde está en su hora más caliente.
A lo lejos el grito de un grupo de chavalos que a esta hora juega futbol irrumpe con el clima de concentración al que quiere llegar Camila Margarita Moreira en el aula de ensayo de las instalaciones de Música en los barrios.
Afina su violín. Su cuerpo parece relajarse con la posición que adopta. En su mente recordará las notas de la canción que quiere interpretar. La melodía es agradable.
Camila Margarita experimenta un éxtasis musical que dibuja una sonrisa en su tez rosada. “La música es parte de mi vida, con ella me divierto”, comenta esta joven de 13 años y estudiante de segundo año de secundaria.
Como ella, casi 400 jóvenes en Managua integran el proyecto Música en los barrios, una iniciativa que nació hace 20 años. ¿Y eso?
Aquí Entre Nos te contamos que este proyecto surge con el objetivo de promover la educación musical en el país, “pues esta no existe en las escuelas públicas”, explica Paola Moreira, directora general de Música en los barrios.
Este proyecto se encarga de buscar a chavalos que quieran aprender a tocar un instrumento musical. Actualmente tienen presencia en siete barrios de Managua y trabajan para ser un semillero de la educación musical en el país.
Kevin Páramo Urrutia, de 10 años, también forma parte de este proyecto. Estudia quinto grado de secundaria y hace tres años aprendió a tocar la flauta dulce ¡ojo! y desde el año pasado toca la viola. ¡Qué cool! ¿no?
Su motivación por la música nació como la inspiración de la labor que ejerce una tía, quien labora como profesora de esta disciplina.
Este pequeño Beethoven, de vivaces ojos y carreras continuas, ensaya los días lunes, martes, jueves y sábado en las instalaciones de Música en los barrios en el sector de Linda Vista.
“Lo que más me costó aprender a tocar fue la flauta dulce, pues la utilizaba con la mano contraria”, comenta entre risas.
Kevin recuerda su participación en actividades musicales en los “coles” Alemán, Rubén Darío y Teresiano. “Yo me inspiro tocando”, expresa.
Según Moreira, “la música te enseña a trabajar en conjunto, crear, te despierta la otra parte del cerebro, ser líder, responsable y aplicado en las clases”. ¡Fiera!
Camila Margarita ha terminado de interpretar su melodía. El ensayo ha terminado y antes de irse a casa nos cuenta Aquí Entre Nos que los niños y adolescentes tienen derecho a disfrutar de la música. ¿Qué pensás vos?
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