Mañana por la mañana, Carlos “Chocorroncito” Buitrago subirá al ring en Manila, Filipinas, para hacerle frente a Merlito Sabillo, en batalla que pondrá en juego la corona mundial mínima de la OMB, en poder del asiático.
En ruta hacia sus 22 años, Buitrago es todavía un chavalo boxísticamente, a pesar que su carrera inició cuando era un niño. Pero su falta de enfoque y consistencia en sus actuaciones han impedido que salte al estrellato.
Ha conseguido algunos logros. Se convirtió en campeón mundial juvenil en 2009 aquí en nuestro país, y ostenta una corona mundial interina en las 105 libras desde el pasado mes de julio.
Sin embargo siempre ha quedado la sensación de que el “Chocorroncito” necesita algo más para penetrar más en el sentimiento popular. A veces luce irresoluto, a veces sin enfoque, a veces sin poder y en otras sin gas.
Pero todos esos cuestionamientos podrían ser borrados mañana, cuando con una buena actuación que le permita la victoria ante Sabillo, dé el paso al frente que siempre se le ha exigido y se convierta en el monarca.
Una buena actuación que lo lleve al triunfo le daría a la vez a Buitrago la legitimidad que su carrera necesita, tras ser forjada casi a la sombra de Román González. A la vez, sería el campeón regular, ya sin ese apellido de interino.
Buitrago (27-0 y 16 KO) debe ganarle a Sabillo (20-0 y 12 KO) en cuyo historial no hay ningún impacto. Ambos tienen un rival en común (Jorle Estrada) y lo noquearon. Sabillo en nueve asaltos. Carlos en seis.
En ruta hacia su madurez, Buitrago tiene ante sí el chance de darle a su carrera el lustre que ha necesitado.
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