Un ingeniero de seguridad presente en el estadio para la Copa Mundial donde colapsó una grúa gigante matando a dos trabajadores presuntamente advirtió a su supervisor sobre posibles problemas con la operación, pero sus preocupaciones no fueron tomadas en cuenta, dijo un líder sindical, en momentos en que aumentan las críticas sobre el accidente.
La FIFA dijo que evalúa la magnitud del daño ocasionado por el derrumbe en el estadio que albergará el partido inaugural del Mundial de 2014, mientras las autoridades inspeccionaban el lugar ayer para determinar el motivo del fatal accidente, a pocas semanas del plazo para que estén listas todas las sedes del torneo.
Dos obreros murieron el miércoles cuando una grúa chocó con una estructura metálica de 500 toneladas, que a su vez derrumbó una sección del estadio en Sao Paulo, lo que empeoró las preocupaciones sobre los preparativos de Brasil para el campeonato del próximo año.
La FIFA quiere que las 12 sedes del Mundial estén listas a fines de diciembre, y reportes de la prensa brasileña citan a obreros no identificados culpando al apuro por terminar la Arena Corinthians por la decisión de levantar el último pedazo del techo el miércoles, a pesar que el terreno alrededor del edificio estaba blando luego de varios días de fuertes lluvias.
Este no es el primer problema en un estadio mundialista en Brasil. Tres obreros han muerto en accidentes en tres construcciones distintas en los dos últimos años.
Este accidente no provocó daños estructurales, pero sí humanos.
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La hipótesis de que el terreno mojado cedió ante el peso del equipo es una de las tres principales líneas de la pesquisa, según los reportes de la prensa brasileña. Las otras teorías apuntan a error humano y a problemas con la grúa.
Antonio de Sousa Ramalho, presidente de la Asociación de Trabajadores de la Industria Civil de Sao Paulo, dijo a The Associated Press en una entrevista telefónica que los supervisores presionaron con la operación para terminar el techo a pesar de varios días de lluvia que impregnaron el suelo. Señaló que el ingeniero advirtió a su supervisor que el suelo no estaba estable para soportar la pieza de techo de 500 toneladas.
“Para su sorpresa, el supervisor le dijo que todo estaba bien y que continuaría el trabajo”, dijo Ramalho, quien no quiso proporcionar el nombre del trabajador por temor a posibles represalias. “Ellos discutieron el asunto durante un tiempo, pero al final se mantuvo la decisión del supervisor”, agregó.
Odebrecht, la poderosa compañía constructora brasileña encargada del proyecto del estadio y de otras tres instalaciones de la Copa Mundial, negó firmemente tales afirmaciones, y un funcionario de defensa civil dijo que una inspección inicial al sitio de construcción un día después del accidente no mostró evidencia de que el suelo fuera inestable.
“Odebrecht y el Club Deportivo Corinthians aclara que no hubo advertencia previa al accidente”, señaló la empresa en un comunicado. La compañía agregó que el sindicato que preside Ramalho no representa a la mayoría de los trabajadores involucrados en la operación de la grúa.
A raíz del accidente, parece cada vez más probable que la FIFA no tendrá otra alternativa que aceptar la sede de Sao Paulo después del plazo de diciembre. Los dirigentes brasileños detuvieron las obras en el estadio, al menos hasta el lunes, y podrían decidir suspender los trabajos por semanas o meses.
La FIFA ha dicho que no tiene un plan de emergencia para cambiar de sede, porque ya se vendieron casi un millón de entradas para los partidos del Mundial.
“Es demasiado prematuro para evaluar detalladamente la situación de la Arena Corinthians, ya que todavía estamos esperando por el informe técnico para evaluar la magnitud del daño”, indicó la FIFA en un comunicado enviado a la AP. “Podremos ofrecer un boletín actualizado a principios de la próxima semana, después (de la reunión) del comité organizador”.
Los principales dirigentes de la FIFA, junto con grandes figuras del futbol, estarán la próxima semana en el balneario de Costa do Sauipe para participar en el sorteo del Mundial. Las obras en la Arena Corinthians estaban bastante adelantadas, pero el trabajo se paralizó al menos hasta el lunes. Los obreros recibieron tres días libres de luto, y los que acudieron el jueves al estadio fueron enviados de vuelta a sus casas.
Sergio Almeida, un trabajador en la obra, dijo a la AP que cree que el encargado de la grúa quizá no siguió el procedimiento indicado.
“El operador de la grúa movió la pieza unos 50 metros y después se fue a almorzar. Alguien le tiene que haber dicho que lo hiciera, porque no se supone que muevas la grúa con carga”, relató Almeida, de 23 años.
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