Mercedes Gordillo

Teléfonos, de mal en peor

Ahora sí, creo que estamos llegando al colmo del pésimo estado de la comunicación telefónica en Nicaragua. El desastre técnico de las diferentes compañías encargadas es casi insoportable, francamente hemos notado un retroceso alarmante de un tiempo a esta parte. Las detestables grabaciones sobre las que escribí hace unos meses han aumentado considerablemente, ahora hasta mienten descaradamente, te dicen que el número que llamaste: “Está fuera de servicio”, frase que pueden repetir casi indefinidamente, para finalmente comprobar por paciencia y tenacidad, que el aparato se encuentra en perfecto estado.

Existen una enorme cantidad de casos, en que el número requerido simplemente no contesta. Volvemos a llamar unas cuantas veces procurando no perder confianza y finalmente se oye la voz al otro lado: Uno pregunta: por qué no contestaban y recibimos la respuesta: “Pero si acaba de repicar hasta ahorita”. ¿Dónde está la defensa del consumidor?, ¿a quién podemos recurrir? Posiblemente estamos atrapados por redes inservibles.

Podría mencionar cantidad de casos, son grandes cantidades distintas. Por ejemplo: la propaganda obligada que uno tiene que soportar, sea de una empresa, tienda, producto o la de todos aquellos que pueden pagar ese infortunado servicio, que se debe escuchar mientras las personas esperan otro resultado generalmente desastroso de las grabaciones, que también incluyen difusión de los nefastos servicios de las telefónicas. Considero que en estos casos se atenta contra los derechos humanos.

Otro desbarajuste sucede cuando llueve o se va la luz, inmediatamente los teléfonos dejan de funcionar, de manera que nos quedamos incomunicados en medio de los aguaceros, a veces peligrosos.

De repente en una llamada que está funcionando aparecen unos siniestros sonidos que obligan a cortar la comunicación y volver a marcar, de nuevo los ruidos indescriptibles, pero si uno insiste a la tercera o cuarta vez se logra. Hay que oír las horribles y sonoras melodías musicales cuando llamamos a un celular barato. ¿Por qué será que pasa todo esto? nos preguntamos los usuarios. Surgen las elucubraciones: ¿Será que te están obligando a realizar la misma llamada varias veces, para que se tenga que pagar al menos tres veces más? ¿Será que las líneas son escasas y no soportan la carga? No se sabe, no tengo la menor idea de lo que puede estar sucediendo, pero alguna de las compañías debería explicar la realidad, aclarar que aparentemente no están en capacidad de proporcionar buen servicio o por lo menos disminuir los cobros por tan mal trabajo, que perjudica no solo a civiles, sino que representa un enorme atraso y pérdida económica para el país.

Alguna vez escuché a un experto en la materia diciendo: “Ahora que vamos a tener varias empresas ya no habrá monopolio, tendremos un mejor servicio porque existirá la competencia”. La triste realidad es que estamos de mal en peor. Recuerdo los viejos tiempos de los teléfonos de cajón, colocados en las paredes, con una manivela para llamar repicando a la operadora y solicitar equis número por el auricular, una simpática telefonista podía conseguir la llamada rápidamente, solo había que esperar poco tiempo. Pero a veces uno podía escuchar comunicaciones entre las mismas telefonistas que decían: “En momento Nagarote que está hablando La Paz Centro”. A veces se cruzaban las líneas y uno se enteraba de cosas privadas de los vecinos, lo cual era una terrible intromisión, pero todo eso no producía tensión y menos indefensión. La autora es escritora nicaragüense.


Opinión Teléfonos archivo

COMENTARIOS

  1. Loren pero no Sofia
    Hace 13 años

    Simpatico articulo de la senora eso de las ecomunicaciones y pesimo servicios de cable existen hasta en la primera economia del mundo. Vaya que si que. Halle muy peculiar la ultima oracion. Oir las cosas privadas no producia tension y menos indefension asi que la senora que escribe cumple al que refran que dice los chismes son malos pero me entretienen no importaba esperar si escuchabas las cuitas ajenas.. mientas esperamos las llamadas…Marketing de cia telefonicoas pongan oido c

  2. Jose
    Hace 13 años

    Aló, Aló, fulanita (no recuerdo el nombre),me estas oyendo! fulanita,que estoy padeciendo aqui en el mar que me mandes leche el hogar De los años 60. Ahora estamos invadidos por un monopolio que cobra lo que quiere y ¨por vida tuya¨ da el servicio que quiere, contaminan el ambiente con antenas y celulares, lo único que les interesa es ganar y ganar, el dueño es el hombre mas rico del mundo, el único que siempre pierde es el consumidor la Ley de protección a éste, no se cumple ni se i

  3. Miguel A Mena M
    Hace 13 años

    Interesante articulo, todo esto es una gran verdad, en este Paisito donde uno se encuentra en indefencion ante los abusos de todas estas empresas telefónicas y como decimos los nica con las manos arriba, es lamentable que un gobierno que se jacta de defender los derechos de sus ciudadanos no sanciona ni mucho menos supervisa a empresas como Claro Enitel que es la mas grande abusadores de los derechos de los consumidores, y presta un servicio malisimo…abusando de los usuarios.

  4. Bienvenido
    Hace 13 años

    Cierto el comentario de Doña Mercedes y si por desgracia llega a las oficinas a reclamar, tiene que esperar una hora en fila para que le den un numero, luego otra hora de pie, porque hay pocas sillas y como 250 personas reclamando y haciendo pagos, cuando es atendido para reclamo casi nunca le resuelven, porque los equipos no son los malos. Sin tocar ha quedado el caso de las recargas, no se sabe cuantos minutos se compran, solamente le indican el saldo en dólares y se van
    en una llamadita.

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