Los jefes de la diplomacia de seis grandes potencias estarán el sábado en Ginebra para intentar alcanzar un acuerdo con Irán sobre su programa nuclear, después de tres días de intensas negociaciones en las que hubo progresos, según el negociador iraní.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry viajará desde Washington «con el objetivo de continuar reduciendo diferencias y acercando el acuerdo», dijo la portavoz de la diplomacia estadounidense, Jennifer Psaki.
Una hora y media más tarde el ministro francés Laurent Fabius y luego el británico William Hague anunciaron su viaje a Suiza. De madrugada el ministro alemán Guido Westerwelle y su homólogo chino, Wang Yi, también anunciaron su presencia el sábado.
El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, ya está en Suiza desde el viernes.
Desde el miércoles, los representantes diplomáticos de Irán y de los países del grupo 5+1 (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania) intentan llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, tras una década de negociaciones frustradas.
El viernes Lavrov se reunió con su homólogo iraní, Mohamad Javas Zarif, y luego con Catherine Ashton, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, que también representa a los países 5+1.
En la anterior ronda de negociaciones en Ginebra, entre el 6 y el 9 de noviembre en Ginebra, los ministros, los únicos habilitados para firmar un acuerdo, también habían llegado el último pero finalmente no hubo acuerdo.
Progresos
El viernes por la noche, el jefe de los negociadores iraníes, Abbas Araghchi, dijo que había progresos.
«Nos acercamos a un acuerdo en gran medida, pero a pesar de los progresos realizados hoy [viernes] aún quedan pendientes temas importantes» aseguró en declaraciones a la agencia Mehr.
Sin embargo Araqchi «no confirmó ni desmintió» las informaciones de la prensa según las cuales los países del 5+1 habían aceptado el derecho, reivindicado por Teherán, de enriquecer uranio en su territorio. «Las negociaciones no han terminado», añadió.
El viernes por la mañana, tras una reunión, la delegación iraní indicó que los puntos de vista se iban acercando pero pidió de nuevo «que se reconozca a Irán el derecho al uranio enriquecido».
El hotel de Ginebra donde se desarrollan las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, en una imagen del 21 de noviembre de 2013
Las negociaciones se basan en un texto del 9 de noviembre, redactado durante la anterior ronda de negociaciones que terminó sin acuerdo.
Este proyecto de «acuerdo temporal» de seis meses, que según una fuente occidental sería renovable, prevé que Irán limite su programa nuclear a cambio de suavizar las sanciones internacionales contra el país.
Los detalles no se han desvelado pero «todo el mundo sabe lo que está en juego», subrayó Mann, citando en particular el enriquecimiento de uranio, un «derecho» reivindicado por los iraníes pero denunciado por los occidentales, que sospechan que Teherán quiere fabricar armas atómicas
Uno de lo principales temas sobre la mesa es el futuro de las reservas iraníes de uranio enriquecido al 20% (el umbral que permite obtener rápidamente un porcentaje de 90%, con el que ya se puede fabricar una bomba nuclear).
Aunque se desconoce con exactitud el impacto de las sanciones económicas sobre la economía iraní, según estimaciones estadounidenses el país pierde 5.000 millones de dólares cada mes. Además un total de 100.000 millones de dólares están bloqueados en varios bancos del mundo.
Israel, que se opone a suavizar las sanciones, volvió a manifestar el viernes su total oposición a un acuerdo con Irán.
«Pensamos que el acuerdo que está sobre la mesa de negociaciones es malo. Si se firma todavía quedarán muchas cosas por hacer», dijo el ministro de la Defensa, Moshé Yaalon.