Al menos 10 soldados murieron y 35 resultaron heridos en un atentado con coche bomba contra un convoy del ejército egipcio en el Sinaí, indicó un responsable de las fuerzas de seguridad.
El ataque tuvo lugar cerca de la ciudad de Al Arish, capital de la región del Sinaí del Norte, península aledaña a Israel y la Franja de Gaza, donde los ataques contra las fuerzas de seguridad se han multiplicado desde que las Fuerzas Armadas derrocaron en julio pasado al presidente islamista Mohamed Mursi.
Los ataques casi cotidianos han causado decenas de muertos entre las fuerzas policiales y el ejército en todo el país, en particular en el Sinaí, en el noreste del país.
El gobierno interino instalado por las Fuerzas Armadas después del derrocamiento del presidente, el 4 de julio pasado, acusa de los ataques a los grupos islamistas pro Mursi.
Algunos movimientos armados yihadistas, a veces vinculados a Al Qaeda, han reivindicado la mayoría de los ataques, en represalia, según ellos, por la represión sangrienta de las manifestaciones pro Mursi.
Más de un millar de manifestantes pro Mursi han muerto desde el 14 de agosto, día en que la policía y el ejército mataron a centenas de manifestantes.
Más de 2.000 militantes de la cofradía de los Hermanos Musulmanes, de donde procedía Mursi, han sido detenidos desde mediados de agosto, entre ellos la plana mayor del movimiento, que será juzgada por incitación al asesinato de manifestantes.
El atentado más sangriento contra las fuerzas de seguridad en el Sinaí causó la muerte de 25 policías el 19 de agosto pasado.
En este contexto, al menos una persona perdió la vida el martes, durante la dispersión policial de los manifestaciones congregados en la Plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, informó el ministerio de Salud.
La policía lanzó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que conmemoraban el aniversario de las sangrientas manifestaciones de 2011, en las que perdieron la vida al menos 43 personas.
Un hombre perdió la vida por disparos de perdigones durante los enfrentamientos, dijo a la AFP el responsable de los servicios de urgencias Ahmed Al Ansary, aunque no pudo precisar si se trataba de un manifestante.
Los manifestantes conmemoraban el aniversario de las protestas de 2011 contra el ejército, que asumió el poder en el periodo que transcurrió entre la caída de Hosni Mubarak y la elección del ahora depuesto Mohamed Mursi, en junio de 2012.
Egipto está dividido entre los seguidores de Mursi y los de los militares que lo derrocaron, pero los manifestantes del martes acusaron a ambos bandos de traicionar los ideales de la revuelta de 2011 que acabó con la caída del presidente Mubarak.
Los enfrentamientos se produjeron cerca de la sede de la Liga Árabe, situada en una esquina de la emblemática plaza, donde millones de personas acudieron para presionar a Mubarak y, dos años después, a Mursi para que se fueran.
Ansari dijo que 16 personas resultaron también heridas, entre ellas un hombre que recibió un perdigonazo en un ojo.
Se trata de los primeros enfrentamientos que no implican a islamistas desde que el ejército derrocó y detuvo al presidente Mohamed Mursi el 3 de julio.
Por otro lado, un grupo vinculado a Al Qaeda reivindicó el martes el asesinato en El Cairo de un oficial de la policía antiterrorista egipcia implicado en la represión contra los islamistas tras el derrocamiento de Mursi.
Ansar Beit Al Maqdes afirmó en un comunicado que sus miembros mataron a tiros el domingo al teniente coronel Mohamed Mabruk y amenazó con matar a otros oficiales a los que acusa de mantener detenidos a manifestantes.
Mabruk era uno de los «principales tiranos de la seguridad del Estado y el ataque fue una respuesta a este aparato responsable del arresto de mujeres libres», explicó el grupo en un comunicado publicado en un foro islamista.
Quince mujeres y siete menores, partidarios del presidente islamista Mohamed Mursi, serán juzgados a partir de este miércoles en Egipto tras unos enfrentamientos con opositores del derrocado jefe de Estado.
El teniente coronel Mohamed Mabruk fue asesinado a balazos por un comando que bloqueó su vehículo frente a un centro comercial. Estaba encargado de las investigaciones sobre los partidarios de Mursi.