Los consejos territoriales, los consejos sectoriales y los Gabinetes de Familia serán, a criterio del experto en Derecho Constitucional, Gabriel Álvarez, los nuevos poderes del Estado a los cuales se subordinarán los clásicos poderes (judicial, legislativo y electoral), independientemente de que se continúen llamando poderes o pasen a ser órganos, como propuso el procurador de la República, Hernán Estrada, durante la consulta de reforma parcial a la Constitución Política.
La propuesta de reforma al Artículo 2 de la Constitución señala que el poder soberano lo establece el pueblo por medio de sus representantes libremente elegidos (…) y agrega que también lo ejercen a través de mecanismos democracia directa que son el referendo, el plebiscito, los presupuestos participativos, las iniciativas populares, los consejos territoriales y sectoriales y los Gabinetes de Familia.
El jurista Álvarez explica que con el nuevo modelo personalista-corporativo “siguen existiendo las clásicas instituciones representativas, pero ya en un lugar subordinadas a la nueva institucionalidad predominante, que son los consejos sectoriales y territoriales y los Gabinetes de Familia”.
Álvarez agrega que al ser estos designados por el presidente y no de manera directa por el pueblo, el Estado ya no es democrático.
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Según Álvarez, la propuesta del procurador Estrada es muy coherente con el modelo del proyecto de reforma, porque lo que se busca con esta es debilitar los poderes del Estado al máximo.
“Es muy coherente en el sentido de que le cambien o no le cambien el nombre” a órganos en lugar de poderes, según el jurista, porque “ya la posición central superior que ocupaban en el ordenamiento jurídico fue minimizada. Ahora los poderes superiores son los consejos sectoriales, territoriales y Gabinetes de Familia”, sostuvo Álvarez.
La legalización de los Gabinetes de Familia ha sido rechazada por diversos sectores, porque son conocidos como órganos partidarios. Aunque el oficialismo niega su partidarización, alegando que cualquiera puede ser parte de los mismos.
Según Julio Icaza Gallard, también experto en derecho constitucional, lo que el régimen actual busca es hacer creer que el pueblo tiene el poder soberano y puede hacer y deshacer.
Sin embargo, aclaró que la actuación de pueblo es a través de sus representantes libremente electos, pero al reducir los poderes a órganos, queda un único poder que es el pueblo presidente, traducido en Daniel Ortega, porque no hay mecanismos establecidos para que el pueblo establezca su voluntad.
falsa democracia directa
El experto en derecho constitucional Julio Icaza Gallard explica que, según la propuesta de reforma constitucional, todo apunta hacia un Estado totalitario, de carácter facista, porque no hay tal democracia directa de la que se habla en el proyecto y pregona el Gobierno.
Según el especialista, si quisieran democracia directa se hubieran ampliado las posibilidades de aplicación del referendo y de plebiscitos, que son instrumentos de democracia directa ya establecidos y también se hubiera introducido en la propuesta la posibilidad del referendo revocatorio, que es otra modalidad de democracia directa.
“Es un sistema demagógico para que el caudillo se imponga y haga lo que quiera”, asegura Icaza Gallard.

El jurista Álvarez explica que con el nuevo modelo personalista-corporativo “siguen existiendo las clásicas instituciones representativas, pero ya en un lugar subordinadas a la nueva institucionalidad predominante, que son los consejos sectoriales y territoriales y los Gabinetes de Familia”. Álvarez agrega que al ser estos designados por el presidente y no de manera directa por el pueblo, el Estado ya no es democrático.
Nombre personaje, sobre la decisión de su pueblo de echarlo del país.
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