El Ejército de Nicaragua ha detectado casos de personas que ingresan al polígono militar, situado en El Papalonal, en busca de cápsulas de artefactos explosivos para venderlos como chatarra.
Así lo confirmó el inspector general del Ejército de Nicaragua, general Adolfo Zepeda.
En esa ocasión el poblador Nery Chávez confió que el jueves que cayó el helicóptero (20 de junio), cayó esa bomba en mi patio y fueron unos polvazales que a mí me asustó, porque fue cerca de la casa, fui a reclamar a la base militar y no hicieron nada, ni me hicieron caso”.
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“Allí como es un polígono hemos descubierto algunas veces, muy escasos los casos, pero hemos descubierto algunos chatarreros que tratan de recoger cápsulas o vainas, después de las explosiones, para después darle un uso comercial como chatarra”, explicó Zepeda.
El jefe militar aclaró: “Son escasos los casos, pero pueden ser esos casos a los que te estás refiriendo, a lo mejor creen que es una mina de chatarra y no es esa la situación”.
ÚLTIMO ACCIDENTE
A finales de octubre de este año, Mauricio Ríos Valverde, de 16 años, fue víctima de la explosión de un artefacto, que le dejó sin la pierna derecha y brazo izquierdo y perdió tres dedos de la otra mano. Este fue el último incidente trágico ocurrido en comunidades cercanas al polígono militar.
En esa ocasión familiares sostuvieron que ellos habitan en la comunidad de Santa Isabel y el muchacho trabajaba en una huerta cuando le explotó una bomba.
Zepeda alegó que por ser una zona militar el área está cercada y hay rótulos de advertencia del peligro que representa penetrar a esas áreas.
PROHÍBEN TRANSITAR
“El área del polígono de maniobras general Francisco Estrada, conocido como polígono El Papalonal, es un área de uso militar y como tal todas las cercas están debidamente avisadas y advertidas de que son de uso militar, es área de peligro y no transitar”, explicó Zepeda.
Además de las cercas que hay, dijo el funcionario militar, se le advierte de manera cotidiana a la población que se mueve por ese sector, que debe alejarse por el peligro que el sitio representa.
Funcionarios de direcciones como la Defensa Civil, de Asuntos Civiles y otros aparatos de la institución castrense, también han sostenido reuniones con pobladores de las comunidades vecinas —con quien dice Zepeda tienen excelentes relaciones— para advertirles sobre el riesgo que representa tener un polígono en el vecindario.
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