Sin una sentencia firme emitida por el poder judicial de Nicaragua, los 18 mexicanos —que se hacían pasar como trabajadores de Televisa—, encabezados por Raquel Alatorre, y que fueron detenidos con 9.2 millones de dólares, podrían ser deportados a su país en las próximas horas, filtró anoche una fuente vinculada con las partes institucionales involucradas en el proceso.
Esta deportación sería ilegal, porque el proceso penal en contra de ellos aún no ha finalizado. Lejos de ser castigados, en su país podrían ser beneficiados, según la fuente.
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