Luis Sánchez Sancho

Busiris, el cruel tirano egipcio

Las antiguas culturas griega y egipcia estaban vinculadas. No pocos dioses y mitos griegos tuvieron su origen en Egipto y fueron llevados a Grecia, donde se les adaptó y se les dio otros nombres. En algunos casos los mitos egipcios no fueron adoptados por los griegos, pero los conocían y aprendían de sus enseñanzas.

Este es el caso del mito de Busiris, el cual fue muy conocido en Grecia, porque era una leyenda sobre la forma de gobernar tiránica y cruel, la cual era despreciada por la generalidad de los griegos como lo demuestran las obras de sus grandes filósofos, las hazañas de sus héroes políticos y militares y los dramas de sus trágicos o dramaturgos.

Busiris era un rey egipcio que se hizo famoso no por sus obras de progreso, ni por su cultura ni sus proezas militares, sino por su extrema crueldad.

Se decía que Busiris era hijo de Poseidón, dios griego de los mares, y de Lisianasa, nieta del dios-río Nilo, que era una de las más importantes divinidades del antiguo Egipto.

Un día, durante el reinado de Busiris, llegó a Egipto un adivino griego procedente de la isla de Chipre, donde según la leyenda nació Afrodita, la diosa de la belleza femenina y del amor. Frasio se llamaba aquel adivino griego, a quien se le atribuía un don profético excepcional.

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Habiendo llegado Hércules a Egipto, Busiris ordenó que lo sacrificaran, por ser extranjero. Pero más bien fue Hércules quien mató a Busiris, liberando así al pueblo de Egipto de aquel cruel tirano que terminó como han terminado muchísimos déspotas a lo largo de la historia.

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Coincidió la llegada de Frasio a Egipto con una gran sequía que estaba causando una terrible hambruna y provocando la muerte de muchas personas. Por eso, en cuanto llegó a oídos del rey Busiris, quien se encontraba en el país un gran adivino procedente de Chipre, ordenó a los soldados que lo fueran a buscar y lo llevaran a su presencia.

Busiris le pidió —o más bien le ordenó— al adivino Frasio que le aconsejara qué hacer para poner fin a la mortífera sequía que estaba aniquilando a su pueblo, (pues en el palacio real y en la residencia de la nobleza gobernante no faltaba nada, más bien abundaba todo, como ocurre siempre en estos casos).

Frasio, sin medir las consecuencias que su consejo podría acarrear para él mismo, dijo solemnemente al rey de Egipto que para terminar la sequía era preciso sacrificar la vida de los extranjeros que llegasen a Egipto. Busiris tomó aquel consejo al pie de la letra, pues al primer extranjero que mandó a matar fue al propio adivino chipriota, quien de esa manera terminó sus días lejos de su tierra y su hogar.

Casi al mismo tiempo que Frasio era sacrificado por orden de Busiris, llegó a Egipto un ilustre extranjero, el gran héroe (mitad dios, mitad hombre) Heracles (Hércules para los romanos), quien se dirigía hacia el Jardín de las Hespérides a fin de cumplir la última de las doce tareas que debía llevar a cabo para expiar los crímenes que había cometido en sus arrebatos de locura.

Las Hespérides eran unas ninfas (divinidades femeninas menores) que vivían en un remoto lugar occidental que se suponía estaba en el norte de África, cerca de la cordillera del Atlas, a la orilla del océano que rodeaba el mundo. En ese lugar remoto había un maravilloso jardín donde Hera sembró la manzana de oro que la diosa madre Gea (la Tierra) le regaló con motivo de su boda con Zeus. De aquella manzana nacieron árboles que daban manzanas de oro y una de las tareas de Hércules era llevarle a Euristeo varias de esas frutas fabulosas.

Pues bien, habiendo llegado Hércules a Egipto, Busiris ordenó que lo detuvieran y sacrificaran de inmediato, por ser extranjero. Pero al implacable rey egipcio le salió el tiro por la culata, porque Hércules no pudo ser atrapado por los guardias y más bien fue al palacio de Busiris a quitarle la vida, liberando así al pueblo de Egipto de aquel cruel tirano que terminó como han terminado muchísimos déspotas a lo largo de la historia.

Columna del día Opinión cruel tirano archivo

COMENTARIOS

  1. Andrew Herrera
    Hace 13 años

    Buenisimos sus articulos semanales de historia y filosofia de las mitologias de antaño, solo le faltaria agregarle el siglo o fechas en que sucedieron estas historias o acontecimientos, (si se pudiese) porque solo la cultura egipcia tiene entre 4500 a 5000 años de antiguedad, muy bueno señor Sanchez, gracias

  2. chamuquita
    Hace 13 años

    Solamente Chaquira dejaria de entender el significado de la fabula.

  3. Jesus Camacho
    Hace 13 años

    «Pero al implacable rey egipcio le salió el tiro por la culata, porque Hércules no pudo ser atrapado por los guardias y más bien fue al palacio de Busiris a quitarle la vida, liberando así al pueblo de Egipto de aquel cruel tirano que terminó como han terminado muchísimos déspotas a lo largo de la historia». Sr. Sánchez Sancho: Permítame corregirle éste párrafo en su última oración: ‘como han terminado y terminarán muchisimos despotas a lo largo de la historia humana’.

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