Noel Amilcar Gallegos
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Samuel Benedicto Barraza, de 17 años, compareció ayer ante la juez Ruth Chamorro, titular de juzgado de Distrito Penal de Audiencia de Masaya, para relatar lo que ocurrió el 14 de agosto, cuando fueron asesinados su madre Juana Yolanda Jiménez y su hermano Arles Ortega Báez, presuntamente a manos de la abogada Verónica del Carmen Cruz Cuadra y su esposo, Mynor Ponce Urbina.
El muchacho dijo que espera justicia. En el juicio relató que ese día todo era alegría para su mamá, pues en horas de la tarde recibió un mensaje de texto de la abogada Cruz, en donde le indicaba que le entregaría una escritura.
Dijo que una vez en la casa de la abogada, Mynor se puso unos guantes negros, mientras Juana Yolanda leía la escritura en presencia de Verónica, cuando de repente el hombre los golpeó con un bate a los tres. Luego, su hermano y él fueron puestos en posición fetal para meterlos en bolsas plásticas e introducirlos en la cajuela de un vehículo (de Arles) y conducirlos con rumbo desconocido.
Contó que durante el viaje abrió la cajuela con mucho esfuerzo, en dos ocasiones, pero los ocupantes del vehículo se detenían para cerrarla. En el lugar “miro que él se acercó con un objeto a la cabeza de mi hermano y oigo una detonación y después se acerca hacia mi y a quemarropa me da un disparo, y después él le pasa un objeto a la esposa, y mientras él cierra la cajuela, oigo un disparo donde va mi mama, (quien) iba en la parte de atrás del piloto y el copiloto”.
Dijo que luego que la pareja huyó, él se quedó entre unos matorrales mal herido y fue rescatado, al día siguiente, por unas personas que pasaban por el lugar, que dieron aviso a la Policía.
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