Wendy Álvarez Hidalgo
La tecnología también está revolucionando al microcrédito. Se está convirtiendo en una aliada de las instituciones de microfinanzas para aliviar el alto costo que implica para este sector llevar un préstamo mínimo de 50 dólares a un agricultor, un ganadero, una pulpería o un comerciante.
Ahora con solo un clic un gerente de microfinanzas puede conocer de primera mano el flujo de caja de un cliente, analizar su historial crediticio, permitiéndole reducir el riesgo en la cartera financiera. O bien comunicarle a través de un mensaje de texto celular que la fecha de vencimiento de pago del préstamo está por agotarse.
En los últimos años las microfinancieras están integrando a sus operaciones varios software financieros y administrativos con los que están batallando contra la ineficiencia, los altos costos y el alto riesgo crediticio. Se trata de cuatro herramientas, tales como: análisis de microcrédito comercial o rural, sistema de mensajería celular, sistema de gestión de cobranza y sistema de información gerencial. Cada una tiene distintas funciones de gestión del crédito.
Alfredo Alaniz, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), sostiene que en la “medida que se vienen desarrollando las tecnologías de la comunicación y la información, el microcrédito se presta a la masificación y al uso de esas herramientas”.
La Fundación para el Desarrollo de Nueva Segovia (Fundenuse) es una de las instituciones que está apostando al uso de los celulares como canal directo con el cliente. Su director ejecutivo, Denis Alemán Casco, explica que se han auxiliado de la telefonía “para conocer y medir en el cliente su grado de satisfacción, para conocer sus necesidades, para envíos de mensajes de educación financiera, entre otros fines”.
Alemán señala que con la adaptación de estas herramientas tecnológicas se puede “generar información oportuna para ejercer acciones que mitiguen riesgo de cartera, legal, liquidez, mercado, reputación y operativos que ayuden a la continuidad de Fundenuse en el tiempo”.
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