LA PRENSA/M. ESQUIVEL

Escudo contra precios

Dado que el incremento de la productividad y la facilitación del acceso a los mercados no es suficiente para garantizar la estabilidad del sector agropecuario ni la seguridad alimentaria de la población mas vulnerable se desarrollará en el país un proyecto que pretende enseñar a los productores a protegerse de las constantes amenazas que representan la volatilidad del precio de los productos que producen y las consecuencias que generan las afectaciones climáticas.

Lucydalia Baca Castellón

Dado que el incremento de la productividad y la facilitación del acceso a los mercados no es suficiente para garantizar la estabilidad del sector agropecuario ni la seguridad alimentaria de la población mas vulnerable se desarrollará en el país un proyecto que pretende enseñar a los productores a protegerse de las constantes amenazas que representan la volatilidad del precio de los productos que producen y las consecuencias que generan las afectaciones climáticas.

El proyecto es único en la región porque, si bien Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de pobreza en América Latina, es también uno de los que tiene las bolsas agropecuarias más desarrolladas. “Otros países con niveles de desarrollo y pobreza similar no tienen bolsas tan desarrolladas como Nicaragua”, asegura Diego Arias, economista senior del Departamento de Agricultura y Desenvolvimiento Rural del Banco Mundial (BM), con sede en Brasil.

Arias fue parte del equipo que formuló el proyecto Reducción de la Vulnerabilidad del Pequeño Agricultor al Riesgo de Precios, que durante los próximos dos años ejecutarán la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN) y la Bolsa Agropecuaria de Nicaragua (Bagsa), en beneficio de unos 3,000 productores.

A pesar de la fortaleza que implica el desarrollo de la bolsa agropecuaria en el país, Arias advierte que el éxito de este plan depende en gran medida de la aceptación del sistema financiero y de los grandes productores y exportadores, porque los pequeños productores pueden estar dispuestos a comercializar sus productos a través de la bolsa para hacer uso de estas estrategias de protección, pero si los grandes comercializadores y exportadores no están dispuestos a comprar bajo ese mecanismo, el proyecto no funcionará.

La bolsa es un mecanismo para comercializar los productos. ¿Cuáles son los instrumentos que desarrollarán para proteger a los productores de la fluctuación de precios?

Los servicios que da la bolsa son principalmente formación de precio y reducción del costo de las transacciones. Entonces esos servicios no necesariamente ayudan a manejar el precio directamente aunque sí indirectamente, porque al conocer el precio uno puede buscar mejores estrategias para manejar la volatilidad de precios.

Pero al incentivar el registro de contratos estandarizados también se está fomentando la contratación entre productores y vendedores fijando un precio o fijando una franja de precios. Entonces indirectamente esos servicios básicos de la bolsa ayudan al manejo de precios.

Pero lo que el proyecto busca es ir un poco más allá de los servicios y productos actuales, para ayudar al productor a que con ese precio conocido y la estandarización que se hace con certificación de calidad y registro de contratos, pueda desarrollar instrumentos o mecanismos que ayuden a manejar los riesgos. Estamos hablando de contratos forward .

¿En qué consisten estos contratos?

Son contratos en los que un comprador y un vendedor se comprometen a comprar en determinada fecha en el futuro un determinado producto, son a largo plazo. El precio puede estar preestablecido fijo o fijarse posteriormente con respecto a un mercado internacional y que contemple una determinada variación de acuerdo con la volatilidad de un mercado de referencia.

¿La bolsa los manejaría?

Sí. Estos contratos se registran en la bolsa y lo que permiten es ir monitoreando el volumen del producto. Entonces el mercado ya sabe cuánto es que los productores y los compradores están comercializando. Además el precio se registra, eso permite saber cuál es el precio al que se está comercializando determinado producto, y las fechas en que se realizan las transacciones. De hecho la bolsa de Nicaragua ya se está registrando contratos forward . Entonces la idea es expandir el instrumento a otros productos que hoy en día no están en la bolsa, como productos madereros, miel y otros, que por tener ciertas características estándares tienen un gran potencial de comercializarse en la bolsa.

¿Qué otros instrumentos además de los contratos forward planean desarrollar?

Se va ayudar a los pequeños productores a desarrollar estrategias de riesgo. Por ejemplo, no es recomendable que un productor venda el ciento por ciento de su producción a través de un contrato forward . Lo indicado es dejar una parte para venderla en el mercado de contado, al precio del día. Entonces les daremos algunos instrumentos para que determinen sus costos reales de producción y el margen que quieren obtener, para que con base en esos datos puedan decidir qué porcentaje de su producción pueden vender a través de un contrato forward y qué parte de contado. En el caso de productos como café y granos básicos para los que existen mercados internacionales líquidos, la idea es enseñarlos a que hagan hedging o cobertura financiera de predicción, que es un contrato donde no hay intercambio de producto. Uno paga un costo o prima y se cubre contra la reducción del precio, es un seguro contra la reducción de precios.

¿Qué se necesita para desarrollar el hedging en Nicaragua?

Al sector financiero y a los que llaman especuladores, gente que esté dispuesta a jugar en el mercado, no solamente compradores y vendedores. Porque si un productor está dispuesto a cubrirse contra un piso, tiene que haber alguien del lado opuesto dispuesto a cubrirse contra el techo. Tiene que haber cierto volumen y cierta liquidez. Con el hedging se reduce un poco más la oferta de productos, pero hay ciertos granos básicos y café con los que se puede experimentar.

¿Qué experiencias existen con su uso?

Hay dos tipos de estas coberturas. Por ejemplo México tiene una bolsa pero no tiene un contrato de maíz. México tiene un contrato de maíz basado en el precio de Chicago. Entonces el productor en México se cubre con base en el precio de Chicago y hay un diferencial entre Chicago y México, y aunque hay una correlación la cobertura no siempre es perfecta.

En Chicago hay contratos de soya, maní, carne y otros productos. En varios países como Argentina, Brasil y ahora Colombia, que antes se cubrían solamente con el precio de Chicago, las bolsas decidieron tener sus propios contratos de soya, café o carne. Y lo que hacen es que cada contrato es por cierto volumen de cada producto.

Entonces el beneficio de tener un contrato, aparte de la tasa de cambio —porque se hacen en moneda local pero cubren también contra la volatilidad de la tasa de cambio— es que generalmente son por volúmenes menores y le dan acceso a más productores.

Sé que Bagsa en algún momento intentó hacer un contrato de este tipo, pero luego decidieron no lanzarlo, pero ahora con el proyecto que es innovador la idea es encontrar un producto que valga la pena para hacer cobertura local.

¿Qué porcentaje del riesgo se puede reducir con este tipo de instrumentos?

Básicamente si un productor conoce bien sus costos de producción, con una estrategia de combinación de contado con forward o contado con futuros a opciones, no perdería nunca. Obviamente si los costos de producción se le elevan, porque no fueron bien manejados, entonces es mejor que ese productor se vaya a otro negocio. Insisto, si uno tiene acceso a uno de estos instrumentos, ya sea forward o futuros a opciones, y conoce sus costos de producción, no puede perder. Ahora, después está el problema de que si los costos de producción suben por circunstancias ajenas, ese ya es otro factor, pero cuando se manejan bien los costos de producción ese precio del mercado externo se podría manejar.

¿Cuánto arriesga un productor cuando está expuesto a la volatilidad de los precios?

Depende. Hay productos que tienen una volatilidad muy alta a través de los años y otros no. Además, cada producto tiene volatilidad interanual, que es más o menos similar. Por ejemplo el café es muy volátil y muchos granos básicos de consumo local son menos volátiles, porque la demanda está más o menos establecida y no varía mucho, por eso los productos de consumo doméstico tienen menos volatilidad que los de consumo en el exterior.

Entonces un productor de café que no se protege contra riesgos asume el riesgo de entre el 20 y el 30 por ciento de su ganancia. En cambio, un productor de maíz quizás menos, porque hay un mercado local más establecido y más estable; el riesgo ahí puede llegar hasta el diez por ciento de la actividad.

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COMENTARIOS

  1. obtuso de la mente
    Hace 13 años

    La idea del poyecto es magnifico, pero la exposicion debe ser mas entendible para el pueblo y major para los peuqunos productores.Debe usarse un lenguaje mas accessible a la clase con menos instrucciion.Es que estos «talentosos» vienen usando un vocabulario muy tecnico dificiel de digerir para los intersados.No creo que no pueden expicarlo de manera mas senclla.

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