Hazzel Espinoza Iglesias
Según la psicología del color, el color verde es el más propicio para emitir frescura y armonía y también el que nos acerca más con la naturaleza.
En nuestro hogar, lograr esta incorporación es posible con las paredes con enredaderas, las cuales requieren de mucho cuido y tiempo para que se mantengan siempre verdosas.
De acuerdo con la arquitecta Débora Mendoza, coordinadora de la escuela de arquitectura de interiores de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), para lograr que las paredes luzcan hermosas es recomendable regarlas constantemente, mantenerlas expuestas al sol y podarlas para dar la densidad y textura que se pretende.
Una vez que se logra tener la enredadera tupida, se puede proceder a crear diversos diseños en la pared.
“Hacer un marco de madera con reglas define la magnitud deseada para el diseño, pero este debe tener el suficiente grosor para que la enredadera no pueda romperse ni expandirse”, afirma Mendoza.
Los tipos de enredaderas que comúnmente se utilizan son las veraneras y espinosas. Las veraneras son recomendables en lugares interiores como terrazas y jardines internos, aunque también se pueden encontrar en cualquier vivero. En cambio, las espinosas, por su soporte y durabilidad, se instalan en zonas exteriores, ya sea en jardines o paredes frontales.
Funciones y combinaciones
Usualmente las enredaderas se instalan con el fin de cubrir una pared que no nos gusta, ya sea de cemento, bloque o piedra cantera, o bien para ambientar y convertir un lugar de la casa con un ambiente natural y fresco.
La arquitecta Mendoza explica que las enredaderas se pueden contrastar con paredes de colores vivos como el blanco, rosado, fucsia, entre otros, que son colores en tendencia y dan un realce al jardín o a la terraza.
En la decoración sería una buena opción combinar este tipo de paredes con plantas altas como las orquídeas, rocas, arenas de mar y otros elementos que dan al diseño un toque especial, demostrando los gustos de los que habitan.
Riesgos
Aunque este tipo de pared son muy gustadas, es indispensable tener cuidado en la selección del tipo de enredadera, ya que existen algunas venenosas que ocasionan alergias u otro tipo de enfermedades a las personas que están en contacto con ellas.
Del mismo modo, se recomienda podarlas con mucha frecuencia porque se pueden introducir animales, como las serpientes, que podrían representar un peligro para los habitantes.


