Caracas/EFE/AFP
El líder opositor venezolano Henrique Capriles se mostró hoy convencido de que el oficialismo sufrirá una «derrota aplastante» en las elecciones municipales de diciembre y aseguró que el chavismo se encuentra en el momento de popularidad más bajo desde que el fallecido Hugo Chávez ganó en 1998.
«Si nuestro pueblo vota va a haber una derrota aplastante del Gobierno (…) porcentualmente podemos llegar a 60-40 en el voto nacional», indicó el excandidato presidencial opositor a periodistas durante su programa en el canal de internet capriles.tv.
Para Capriles, que no ha reconocido la victoria del presidente Nicolás Maduro en las elecciones del 14 de abril por considerar que hubo fraude, «es claro» que la oposición va a ganar «en todos los municipios con mayor población electoral del país».
«Nosotros podemos decir el 8 en la noche con toda claridad que tenemos gobernantes de la unidad, del progreso y del futuro que gobiernan a más del 60 % de la población del país», indicó.
Aseguró que sondeos que maneja, y que no identificó, «colocan al Gobierno en el momento más bajo de todos desde el año 1999», el punto más bajo en 15 años.
Capriles llamó a los venezolanos a que el descontento lo lleven a los votos en las elecciones municipales, asegurando que si el Gobierno no cambia su política la situación va a ser insostenible.
Los venezolanos elegirán el 8 de diciembre a los alcaldes y concejales de 335 municipios en todo el país, en los primeros comicios de las presidenciales, que la oposición ha planteado como un plebiscito sobre el Gobierno de Maduro, algo que rechaza al oficialismo.
Maduro sigue «libreto cubano»
Capriles fustigó al presidente Nicolás Maduro por las medidas económicas para frenar la inflación, especulación y escasez, al acusarlo de imponer un «modelo cubano que no funciona».
«Maduro es un títere fracasado del modelo cubano. Nos pretenden imponer un modelo que no funciona», aseguró el también gobernador del estado Miranda (norte) sobre la cruzada que desde el viernes impulsa el gobernante contra la inflación, obligando a los comerciantes a bajar productos «a precios justos».
El presidente también ha anticipado que regulará los precios de toda la cadena productiva del país y sancionará a los especuladores, en su combate a lo que denomina una «guerra económica» contra su gobierno, que según él, es impulsada por empresarios y la oposición.
Para el líder opositor las medidas económicas buscan, en realidad, crear «zozobra» para suspender las venideras elecciones municipales del 8 de diciembre en Venezuela ante los resultados adversos que, asegura, podría enfrentar el gobierno.
«Aquí detrás hay un plan de anarquía, de embochinchar (perturbar) el proceso electoral que se viene en Venezuela, porque ellos saben lo que dicen los sondeos de opinión», apuntó.
Capriles rechazó que el gobierno involucre a la oposición en los conatos de saqueo que se han registrado en algunas cadenas de electrodomésticos del país y llamó a sus seguidores a «no pisar el peine de la violencia».
El dirigente opositor observó que los problemas del país «no se solucionan con decretos ni con la Fuerza Armada en las calles». «Ese no es el camino. Menos con un lenguaje de amenazas, de agresión; el país requiere de reglas claras», acotó.
Sobre la ley habilitante que pidió Maduro al Parlamento para gobernar por decreto durante un año en su cruzada contra la «guerra económica» y la corrupción, Capriles aseguró que ese mecanismo es un «fraude» porque no plantea «una agenda económica sino política».
Este martes, la mayoría parlamentaria chavista prevé votar el desafuero de una diputada opositora acusada de corrupción y cuyo suplente, calificado de chavista por el oficialismo, se convertirá en el único voto -el 99- que le falta al gobierno para aprobar la habilitante a Maduro. «
Lo que viene esta tarde es un fraude a los venezolanos. Así no se discuten las leyes del país», criticó Capriles.