Cigarrillos electrónicos. LA PRENSA/THINKSTOCKPHOTO

¿Igual de dañino?

Han cambiado el humo por vapor y el fuego por un pequeño punto de luz. Los cigarrillos electrónicos funcionan con una batería eléctrica que hace que el líquido contenido en un cartucho se transforme en vapor, lo que imita la apariencia del humo.

Han cambiado el humo por vapor y el fuego por un pequeño punto de luz. Los cigarrillos electrónicos funcionan con una batería eléctrica que hace que el líquido contenido en un cartucho se transforme en vapor, lo que imita la apariencia del humo.

“Los cigarrillos electrónicos son dispositivos cuya función es vaporizar y suministrar a los pulmones del usuario una mezcla compuesta por nicotina, glicol de propileno y otros químicos, aunque algunos productos indican que no tienen nicotina”, expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS).

TIENEN NICOTINA

“Los fabricantes señalan que los cartuchos suelen contener entre 6 y 24 miligramos de nicotina, pero en algunas ocasiones pueden contener más de 100 miligramos”, subraya esta entidad, quien apunta que la nicotina, en grandes cantidades, puede llegar a ser letal.

Asimismo, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica indica que el cigarrillo electrónico contiene algunas sustancias idénticas a las que lleva el cigarrillo convencional y señala que, por lo tanto, “también pueden ser cancerígenos”.

“Debido a la ausencia de datos específicos, se desconocen los efectos del ‘e-cigarrillo’ a largo plazo, pero posiblemente sean potencialmente adversos y merecedores, sin lugar a dudas, de una profunda investigación”, sostiene Segismundo Solano, neumólogo y coordinador del Área de Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

AÚN SE DESCONOCE

De igual modo, la OMS destaca que la seguridad de estos dispositivos “no ha sido demostrada científicamente”. La organización afirma que los riesgos potenciales que los cigarrillos electrónicos plantean para la salud de los usuarios “todavía no se han determinado”.

Además, “las pruebas científicas indican que la cantidad de nicotina y de otras sustancias químicas que estos productos liberan puede variar mucho entre unos y otros. Pero los consumidores no tienen un modo de descubrir qué libera exactamente lo que han comprado”, advierte.

Según datos de la OMS, la mayoría de los cigarrillos electrónicos contiene grandes concentraciones de glicol de propileno, un conocido irritante cuando se inhala.

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