El Universal/Caracas
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box][doap_box title=»La inflación más elevada en 16 años» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Si se observa un período más extenso como los doce meses transcurridos entre octubre de 2012 y octubre de este año, el costo de los alimentos y bebidas no alcohólicas registra un incremento de 72.1 por ciento.
La fuerza que impulsa la inflación proviene de distintos factores. El Gobierno se ha valido de la impresión de billetes para cubrir parte de sus gastos y más bolívares detrás de la misma cantidad de productos se traducen en alzas de precios. Al mismo tiempo la oferta declina porque la producción de empresas de alimentos como leche, azúcar y café, que han sido expropiadas, sufre un descenso importante; el control de precios impide que se cubran adecuadamente los costos y la sequía de divisas que experimenta el sector privado retrasa las importaciones.
[/doap_box]
Si bien el gobierno venezolano repite incesantemente que no existe un problema de escasez de dólares, las proyecciones de Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, señalan que al sumar el ingreso de divisas que habrá este año y contrastarlo con los gastos, surge un déficit de 12 mil 800 millones.
Oliveros, quien participó en el foro organizado por Ecoanalítica para evaluar las perspectivas económicas de 2014, precisó que el ingreso de dólares ascenderá este año a 73,724 millones, mientras que el gasto total al considerar importaciones, servicios, pagos de deuda y salida de capitales se ubicará en 86,524 millones.
En buena parte este desajuste será cubierto con recursos provenientes del endeudamiento tanto de PDVSA como de la República, por ejemplo, cinco mil millones de dólares que acaban de ingresar al Fondo Chino.
El déficit podría ser mayor pero el sector privado, debido a la restricción en el acceso a las divisas, experimentará un descenso de 17 por ciento en las importaciones que realiza con dólares provenientes de Cadivi y de 40 por ciento en las importaciones consideradas como no prioritarias.
El desajuste entre el ingreso y egreso de divisas tiene su origen en distintas causas como el incremento de las importaciones por caída de la producción nacional; el descenso de las exportaciones no petroleras por una moneda sobrevaluada y, explica Asdrúbal Oliveros, el estancamiento de la producción petrolera y el declive en el número de barriles que efectivamente cobra PDVSA.
Al considerar pagos a China, el mercado interno y los compromisos de venta de petróleo a descuento con otros países el número de barriles que le generan caja a PDVSA son 400 mil menos que en 2011.
NO VA A MEJORAR
Para el próximo año las proyecciones de Ecoanalítica indican que nuevamente el gasto en dólares superará al ingreso, esta vez en unos nueve mil 729 millones que serían cubiertos con recursos del Fondo Chino y una política de endeudamiento que incluirá una actitud más activa en la emisión de bonos.
Al evaluar los anuncios que hizo el presidente Nicolás Maduro el pasado miércoles, Asdrúbal Oliveros considera que se trata del preámbulo a “una mayor restricción de divisas para el sector privado, mientras que seguirá creciendo el peso del Estado en el negocio importador”.
INCERTIDUMBRE
Alejandro Grisanti, analista de Barclays Capital, considera que las señales que ha dado el discurso del Gobierno son erráticas, sin rumbo definido y por tanto los inversionistas van a esperar a que tome acciones, ya no se trata de escuchar los anuncios.
“Ya los inversionistas no quieren oír lo que dice el Gobierno si no qué hace, si hay más regulación de precios o eliminación de la Ley de Ilícitos Cambiarios”, afirma.
Al referirse al tema cambiario explica que en los últimos dos años los activos en divisas de la República, tomando las cifras que publica el Banco Central, registran una caída de 20 mil millones de dólares.
Precisa que de acuerdo a sus estimaciones aparte de las reservas internacionales el país contará con fondos por el orden de 20 mil o 18 mil millones de dólares al cierre de 2013.
“Se han consumido 20 mil millones de dólares en los últimos dos años según cifras oficiales, eso preocupa porque has tenido una gran expansión de gasto y comienza a verse más restricción de divisas. Creería que esos fondos están muy por debajo de lo que deberían estar para la tranquilidad de los venezolanos”, dice Grisanti.
Su recomendación para los inversionistas es que reduzcan su exposición a la deuda de Venezuela e incrementen la posición en la deuda de la Argentina, un país que permite obtener prácticamente el mismo rendimiento y “cuenta con un Gobierno que está saliendo y ha tomado medidas más cercanas al mercado”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 C