Saúl Martínez
Incrementar volúmenes de producción camaronera y larvas es el propósito del Grupo Farallones Aquaculture, desde la planta de proceso en la propia finca, ubicada en la zona del Estero Real, noroeste del municipio El Viejo, Chinandega.
Se espera que este año se alcance en la zona una producción de 65 millones de libras, que podría significar 150 millones de dólares en exportación.
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En esta empresa, instalada hace una década, la producción anual supera los cincos millones de libras de mariscos. “Este camarón clase A, lo exportamos a mercados de Europa, Estados Unidos y Taiwán”, declaró el panameño Eric Jáen, gerente general.
Jáen destacó la ventaja de poseer la planta de proceso en la finca, lo que consideró una condición innovadora en Centroamérica. “En Latinoamérica hay plantas de proceso solamente en Belice, Brasil y Ecuador. Eso nos pone en ventaja competitiva porque es producto ciento por ciento fresco, por la cercanía del área de procesamiento”, manifestó.
Farallones Aquaculture, con sede en Panamá y con sucursales en Nicaragua y Honduras, posee en el sector de la isla Juan Venado-Poneloya-León el laboratorio de producción larval, que consideran el de mayor extensión a nivel de Centroamérica.
Jáen sostiene que este laboratorio produce anualmente dos billones de larvas con lo que abastecen mercados como Costa Rica y Guatemala, entre otros.
Añadió que la finca del Grupo Farallones Aquaculture, en el Estero Real, de 950 hectáreas se suma a otras 140 hectáreas distantes del sitio enclavado entre las comarcas Cabo de Horno y Mata de Cacao, en la Península de Cosigüina.
En los registros de esta empresa también hay apoyo técnico y con semilla de calidad, (genética) para seis cooperativas de pescadores artesanales de las comunidades de Los Playones de Catarina en la Península de Cosigüina, para un total de 800 socios de El Viejo, Puerto Morazán y Chinandega.
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