El circo se trasladó a la fiesta de disfraces organizada por Operación Sonrisa. Fue una noche de misterio y de muchas sorpresas.
La cara de un payaso gigante le daba la bienvenida a todos. Enanos, mimos, lanzafuego, un carrusel y payasos en zancos le daban vida a esta megafiesta, donde participaron los amigos de Operación Sonrisa y así recaudar fondos para la construcción y equipamiento del nuevo Centro de Referencia Nacional de la organización.
Después de entrar por la boca del payaso gigante los participantes disfrutaron de bailarinas que danzaban en telas y de la música electrónica que puso a bailar a todos.
Los amigos de Operación Sonrisa, quienes aportaron con su entrada a esta noble causa, por una noche sacaron su niño interior, como lo hizo el empresario Piero Coen, quien se disfrazó de un guerrero del tiempo o el embajador de España, León de la Torre, quien lució un disfraz de león.
Con este evento de recaudación según su directora ejecutiva, Indiana Siú, esperan seguir beneficiando a más personas con cirugías reconstructivas y tratamientos integrales, causados por malformaciones congénitas, como el paladar hendido y fisura labial.

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