Julio César Amador Velázquez

Algo más sobre el topónimo de Nindirí

En primer lugar debo agradecer al lector asiduo de LA PRENSA que me ha sugerido usar el término topónimo, en vez de toponimia. Es que debo insistir en la controversia acerca de que si el nombre Nindirí es de origen chorotega o náhualtl, dejando claro que para mí es lo primero.

Pero antes de seguir cito a don Tomás Ayón: “Otro de los peligros a que se expone el que escribe sobre historia, es el de atraerse el enojo de los que no habiendo examinado lo bastante las fuentes a donde se ha ocurrido para afirmar un hecho o establecer una opinión, se escandalizan cuando se dice alguna cosa que no es conforme con sus deseos, o que choca de pronto con el orgullo nacional”.

Dice don Carlos Mántica en su libro sobre los sutiabas: “Antecediendo a las migraciones toltecas, aztecas, y quizás incluso a las teotihuacanas de lengua náhuatl, precedidos únicamente por los chorotegas o mangues, primeros pobladores del Pacífico de Nicaragua, aparece en las costas de este país un pueblo orgulloso cuyos hombres se autodenominan maribios. Por razones que desconozco y él no explica, don Alfonso Valle traduce maribio como “piedra labrada”. Yo le doy su traducción casi evidente: mai-rabu = “hombres por excelencia”, de mai = superlativo de bueno, y rabu = hombre”.

Como vemos, Mántica da por hecho que los chorotegas estaban en el territorio de Nicaragua antes de los nahoas, también menciona el error del señor Valle y creo que le pasó lo mismo con Nindirí, ya que no explica lo de “Cerro de las cochinillas”, a diferencia de Squier: nin = nimbu= agua y diri = montaña, cerro, colina, cuesta = montaña cerca del agua.

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Don Tomás Ayón advirtió del peligro que corre quien escribe sobre historia, pues se atrae “e l enojo de los que no habiendo examinado lo bastante las fuentes a donde se ha ocurrido para afirmar un hecho o establecer una opinión, se escandalizan cuando se dice alguna cosa que no es conforme con sus deseos…”

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Gonzalo Fernández de Oviedo dice: “La principal es la que llaman de Nicaragua, y es la misma que hablan en México o en la Nueva España. La otra es la lengua que llaman de Chorotega, etc.”, y continúa: “Para la inteligencia de lo que se trata es de saber que los indios de la lengua chorotega son los señores antiguos e gente natural de aquellas partes, etc.”, continúa: “E muchos ritos tienen estos de Nicaragua como los de Nueva España, que son de la misma lengua, como lo he dicho. Los de la lengua de Chorotega, que son sus enemigos, tienen los mismos templos; pero la lengua, ritos e ceremonias e costumbres diferentes de otra forma, tanto que no se entienden”.

Los españoles nombraron Nueva España a la actual México, y Oviedo no menciona náhuatl, nahoa ni nahuatlatos, y cuando dice Nicaragua se refiere a la actual Rivas, la cual, hasta 1720 se llamó “Nicaragua”, por su cacique Nicarao, el cual sí era nahoa.

Tras los estudios de Berendt y Brinton (1875), se aceptó que los chorotegas y chiapanecos de Chiapas hablaban la misma lengua. Antonio de Remesal (1619) menciona en su libro que los chiapanecos emigraron de Nicaragua. Berendt, en forma visionera, dijo: “Tengo esperanza que con el conocimiento de los chorotegas, obtenido en Nicaragua y Chiapas, será posible encontrar su historia y ascendencia a una de las naciones que vivían en el Anahuac en los más remotos tiempos que nuestros archivos hablan”. Hago notar que él aglutina estos dos grupos en uno, chorotega, y que con toda su sabiduría hubiera dicho que era náhuatl o una rama de ellos.

Este velo de misterio fascinó a los investigadores, y tras muchos años de estudio, se aceptó en 1926 que los chorotegas eran: Oto-Mangues, siendo los Otomíes el grupo lingüístico que visionaba Berendt, estos fueron uno de los grupos más antiguos del Valle de Anahuac, Sahagun los menciona extensamente. Anahuac es la parte central de México, que significa en náhuatl “cerca del agua”.

Don Tomás Ayón, luego de describir a los dirianes: Xalteva y su cacique Nequecheri, Managua y su cacique Tipitapa, Masaya y otros veinte pueblos alrededor de la laguna, dice: “El cacique Tenderí, que residía en Nindirí, ciudad entonces populosa y floreciente, era quien gobernaba a todos los dirianes”, notemos que este cacique Tenderí era el mismo Nacatime. Así, tenemos a Diriangén, al indio Gaitán de Monimbó (el nimbo = nimbu= agua) en 1854, a historiadores como Jerónimo Pérez y Ortega Arancibia, el músico Vega Matus, Rigoberto Cabezas, quien se destacó en la incorporación de la Mosquitia, a todos los héroes que pelearon junto con Zeledón en la guerra de 1912 en El Coyotepe y la Barranca: la gesta del que llevaba sangre chorotega de Niquinohomo, Sandino; la espontánea y heroica insurrección de Monimbó en 1978, héroes con nombres y tantos anónimos en la lucha contra Somoza; sé de al menos dos monimboseños, que se tomaron el Palacio Nacional: Rutilio e Israel, y “Camión”, quien estuvo en el asalto a la casa de “Chema” Castillo; y otros dos incidentes que se dieron en Masaya después del triunfo.

Todo lo anterior fue hecho por personas que llevaron y llevan nuestra sangre, ya se llame chorotega, mangue, dirián, u otomangue. Somos lo que somos. El autor es ingeniero civil.

Opinión Nindirí archivo

COMENTARIOS

  1. franz
    Hace 13 años

    Mr. Ingeniero Yo diria que desde la llagada de Colon en los a~os1500 hasta fecha somos somos por el product de una mescla de esos audaces aventureros espa~oles con jerarquia de reyes y los agueridos nativos de este continente con la jerarquia de casiques con ecepcion de los Argentinos que no le encuentro nada parecido al resto de latinos Americanos!

  2. Hector Octavio Arguello M
    Hace 13 años

    21 oct escribi sobre este tema. Mala suerte no tuve cupo en las paginas de la prensa. expongo parte de mi escrito. Nindirí, es vocablo de origen Mangue. En los escritos del doctor. Juan Eligio de la Rocha, recopilados por el doctor. Berendt, el vocablo –Nindiria- (de ninda – costa, diri – colina), tiene el mismo prefijo genitivo que el vocablo, Nindirí
    El dialecto Chiapaneco, también lo estudió el doctor Berendt, como lenguas parecida al mangue de Nicaragua. Una leyenda Chiapaneca, dic

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