Humberto Galo Romero
El vicepresidente de la República, Omar Halleslevens, negó las denuncias hechas por periodistas que han sido víctimas de intimidación y espionaje.
“Yo creo que esas cosas en Nicaragua no existen (el espionaje). Pero de repente queremos ser protagonistas de algo que a lo mejor no existe, entonces le damos una connotación y ahí aparecemos como dicen, en otra instancia”, dijo Halleslevens al ser consultado sobre el tema.
Las declaraciones del vicepresidente surgen luego de que el pasado miércoles Ismael López, periodista del semanario Confidencial y del programa televisivo Esta Semana, presentó una denuncia ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en la que plantea que desde hace un par de meses es víctima de investigación, acoso, intimidación y espionaje por parte de presuntos oficiales de la Dirección de Información para la Defensa (DID), del Ejército de Nicaragua.
Esta denuncia de López se une a la hecha por el obispo de Estelí, Abelardo Mata, presidente de la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos (ANPDH), quien dice que ha sido víctima de espionaje por parte de elementos aún no identificados.
Las pruebas del espionaje realizado en contra del prelado ocurrió el pasado 17 de octubre mientras éste se dirigía hacia Honduras para reunirse con Marvin Figueroa Zamora, alias “Comandante Nicaragua”, cabecilla de uno de los grupos que se han alzado en armas contra el gobierno del presidente inconstitucional, Daniel Ortega.
CON FINES POLÍTICOS
Según reportes periodísticos, los fraudes electorales, la impunidad, el poco apoyo a los pequeños productores e inclusive, la persecución política, son las razones que han hecho que varios grupos en las montañas empezaran a organizarse en movimientos armados, los cuales ya han sostenido combates con el Ejército de Nicaragua.
Pero para Halleslevens estas han sido acciones propias de los enfrentamientos a los que están expuestas las fuerzas del orden público para combatir a grupos “delincuenciales”.
“Hace un par de días una patrulla conjunta del Ejército y la Policía fue recibida a plomazos mientras intentaba incinerar un plantío de marihuana, así que el riesgo para nuestros hermanos policías mientras se combate el delito es siempre latente”, declaró Halleslevens.
INSISTE QUE NO SON REARMADOS
De igual manera, Halleslevens minimizó los reportes realizados por varios medios de comunicación independientes referidos a la presencia de movimientos armados con intenciones políticas en el norte del país.
“Yo creo que aquí en el país no debemos de darle más tono a las cosas que tienen una tonalidad baja”, dijo.
Halleslevens agregó que comparte los planteamientos externados tanto por la Policía Nacional como por el Ejército de Nicaragua, que han dicho en reiteradas ocasiones que se trata de grupos “delincuenciales”.
“Coincidimos con lo dicho por la Policía Nacional y el Ejército. En otras palabras lo que existe en Nicaragua son grupos delincuenciales y, como grupos con ese tipo de características, hay también una actividad para su enfrentamiento y traerlos a que paguen ante la justicia por los delitos que ellos han cometido en el pasado o los que cometen en el presente”, dijo Halleslevens.
La captura de “comandante Nicaragua” se realizó el pasado 17 de octubre en Jacaleapa, Honduras, momentos antes de reunirse con el obispo Mata, a quien se le había estado vigilando desde su salida de Nicaragua rumbo a territorio hondureño, según mostraron vídeos y fotografías dadas a conocer pocos días después.
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