Vladimir Vásquez
Aunque hasta el momento solo habían circulado como rumores, LA PRENSA logró confirmar que, en efecto, la empresa Alba de Nicaragua aprovechó las negociaciones entre el Gobierno, TSK-Melfosur Internacional y la Central de Hidroeléctricas de Nicaragua para ofrecerse como accionista del proyecto.
La fuente explicó que la oferta fue rechazada por CHN, quienes prefirieron continuar con el proyecto Tumarín por su cuenta, esto a pesar de que el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, negó conocer sobre este ofrecimiento.
Por el contrario, este martes el funcionario se mostró optimista en que las negociaciones para el establecimiento de las tarifas de compra-venta de energía terminen esta semana y así finalmente pueda empezar el proyecto.
“No solamente se trata de eso, sino que también hay otras cosas importantes y esperamos (que concluyan) esta semana”, expresó Rappaccioli.
Además, expresó que esperan una respuesta en los próximos días para que finalmente concluyan las negociaciones “si eso va así, vamos para adelante”, agregó.
Según el director de la Agencia de Promoción de Inversiones, Javier Chamorro, estos megaproyectos se enfrentan a fases de preinversión demasiado largas “porque hay que hacer diseños muy detallados”.
Chamorro justifica los atrasos que ha tenido el proyecto hidroeléctrico asegurando que los retos de esta obra están más vinculados a los temas sociales y ambientales.
“Lo que pasa es que ha habido elementos que han cambiado en la negociación sobre cómo asumir las obras conexas y eso hace que se tengan que cambiar detalles del contrato”, dijo Chamorro.
Se espera que a más tardar el próximo viernes, el contrato quede firmado y así se proceda a establecer una fecha de pago para las indemnizaciones a los productores de Apawás.
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