La costa de Nueva Jersey lucha por salir adelante un año después de que el huracán “Sandy” matara a 38 personas y afectara 189,500 empresas de diversa manera, según la oficina del gobernador Chris Christie.
“El agua subió aquí ocho pies y en cuestión de dos horas perdimos todo: comida, neveras, sillas, equipo electrónico”, explicó el mexicano Juan Marín, quien no ha podido reabrir su restaurante “Garibaldi”, en Newport.
“Sandy”, golpeó sobre todo Nueva Jersey, donde tocó tierra, y Nueva York el 29 de octubre de 2012, causó más de un centenar de muertos en el país y destruyó o dañó unas 650,000 viviendas.
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