Mike Napoli le jala la barba a Jonny Gomes, el líder en la brigada de los barbudos en los Medias Rojas. LA PRENSA/AFP

Tropa de barbudos

Los Medias Rojas de Boston y los Cardenales de San Luis compartieron la mejor marca de las Grandes Ligas durante la temporada. Cada equipo lideró en carreras, tuvieron un picheo sólido y encontraron un cerrador dominante en la parte final de la campaña.

Los Medias Rojas de Boston y los Cardenales de San Luis compartieron la mejor marca de las Grandes Ligas durante la temporada. Cada equipo lideró en carreras, tuvieron un picheo sólido y encontraron un cerrador dominante en la parte final de la campaña.

Pero no hay nadie que supere a Boston en el rubro de barbas en esta Serie Mundial.

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Y pobre Xander Bogaerts, quien recién cumplió 21 años y apenas se está abriendo paso en las Mayores.

Se ganó el puesto de titular en la tercera base durante la serie de campeonato, pero no responde en cuanto a barba. “Lo intento, pero no crece”, dijo Bogaerts, quien apenas tiene unos vellos en el mentón.

“Es que aún no ha alcanzado la pubertad”, bromeó Mike Napoli. “Cuando lo logre, creo que podrá tener una barba”, dijo el inicialista y el más voluminoso barbudo.

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Muchos de los jugadores de los Medias Rojas exhiben barbas, todo como parte de un gesto para fomentar el compañerismo y que comenzó cuando Jhonny Gomes se presentó desaliñado a los entrenamientos de pretemporada.

“Y de ahí fue creciendo”, comentó el receptor David Ross.

Gomes es el líder de la brigada de barbudos de los Medias Rojas. Su barba le cubre el rostro de oreja a oreja. Más y más de sus compañeros le siguieron el ejemplo, convirtiéndose en símbolo de la renovada armonía en el camerino que permitió olvidar el recuerdo del último puesto el año pasado.

Las barbas de cada jugador tienen apodos. Jarrod Saltalamacchia tiene un apellido imposible de pronunciar, así que sus compañeros le dicen “Salty”. “The Saltine” (La Salada) es el apodo de su barba.

La de David Ortiz es la que está mejor acicalada, rapada finamente y con estilo. Es una que el estelar bateador dominicano ha exhibido desde que llegó a Boston en 2003. Su apodo “The Tease” ( Coqueta).

El que sea una barba corta es una ventaja para “Big Papi”, evitándose un problema tras empatar el segundo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana con un jonrón. Los pelos del mentón no son tan largos para que sus compañeros los agarren a modo de celebración.

“Duele mucho”, reconoció Mike Carp, el jardinero suplente cuya barba es conocida como “The Freshwater” (La Fresca). “Pero si te la jalan, no te importa porque en ese momento estás con la adrenalina al máximo”.

En cuanto a volumen, la barba del primera base Mike Napoli supera a todos. “Es como un cavernícola”, comentó el relevista Brandon Workman.

El jardinero Jacoby Ellsbury se robó 52 bases en 56 intentos durante la campaña. Quintin Berry pasó a formar parte de la nómina de postemporada para cumplir la exclusiva tarea de entrar como corredor emergente. Pero Dustin Pedroia le ganó a los dos al hacer crecer su barba en tiempo récord.

“De niño de 12 años a cavernícola en tres días”, dijo Ross sobre el segunda base, un líder entre los barbudos y los sin barba.

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COMENTARIOS

  1. Fabian
    Hace 13 años

    La tropa de los Barbuchines jajajajaja

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