Tatiana Rothschuh
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La impotencia, indignación y el dolor se mezclan en los progenitores de la niña de 13 años que falleció víctima de leptospirosis. La temperatura alta y el decaimiento que sufrió en la escuela condujeron a sus padres el pasado miércoles a llevarla al hospital Asunción, de Juigalpa, donde le dieron tabletas de Acetaminofén y la mandaron a su casa porque dijeron que “estaba buena”.
Los vecinos del barrio Carlos Núñez, donde habitaba la menor, resienten que del hospital hayan mandado a la niña a su casa. La niña falleció el sábado en el hospital La Mascota.
Expresaron su preocupación porque las autoridades de salud no se habían presentado al barrio a investigar el foco de contaminación; sin embargo, LA PRENSA corroboró que trabajadores de la salud junto a líderes del Carlos Núñez iniciaron una jornada preventiva.
Los vecinos más cercanos refirieron las buenas condiciones higiénicas en la morada, donde no se observan ratas, pero detrás del domicilio circunda una quebrada y se encuentra una abandonada letrina.
Según el estudiante de la escuela de enfermería, Elvis León Álvarez, la jornada preventiva contra la leptospirosis se realizará durante tres semanas, periodo en que visitarán casa a casa, los barrios de Juigalpa.
“Estamos orientando que ante cualquier síntoma sospechoso, acudan inmediatamente a un centro de salud, pues además del dengue acecha la leptospira”, apuntó.
En la jornada participan personal de salud, de la Clínica Previsional, estudiantes de la escuela de enfermería y líderes de barrios.
Una funcionaria de salud precisó que en Juigalpa se contabilizan seis casos de leptospirosis.
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