El compromiso de los jugadores del Diriangén es unánime e inobjetable. Hicieron huelga a la directiva por el atrasado de un mes de salario, pero respondieron en la cancha con resultados. Ahora esperan que los dirigentes cumplan su parte, porque ellos ya cumplieron la que les corresponde: meterse a semifinal.
Y es que los diriambinos están a un punto de inscribirse matemáticamente en la siguiente fase del Torneo de Apertura de Primera División. El boleto lo pueden conseguir este domingo con solo empatar ante el Real Estelí en el Clásico Nacional. También un empate de Jalapa.
“Este es el mejor momento del Diriangén. Estamos unidos, más familiarizados. No se mira envidia. Estamos pensando en función del equipo. Había costado mucho lograr esta unión, pero con los problemas económicos hablamos con el grupo de lo importante que éramos todos y se empezó a creer ese ambiente”, señala Raúl Leguías.
“Los directivos son seres humanos y sentirán vergüenza al ver que nosotros respondemos. Hemos puesto todo y dejado nuestro pellejo en el campo por nuestro futuro y bienestar como jugadores, confiando en que ellos buscarán la forma de resolver nuestros problemas”, indica Leguías, quien afirma que el Diriangén está motivado para el Clásico Nacional.
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