Lucydalia Baca Castellón
Se conocieron durante la niñez, cuando su única preocupación era compartir el tiempo de juegos. En la adolescencia y juventud sus lazos de amistad se fortalecieron al compartir los estudios de bachillerato y universidad. Ahora el sueño de convertirse en los primeros empresarios nicaragüenses en exportar paletas congeladas de fruta natural a Europa es un lazo adicional que fortalece una amistad que el tiempo ha transformado en hermandad.
Mario Alemán Reyes, Álvaro Castillo y Norman Matus son ingenieros industriales con maestrías en Administración de Empresas, Logística y Operaciones, que en marzo del 2011 juntaron sus ahorros para comprar la fábrica de paletas congeladas La Michoacana. Invirtieron unos 70,000 dólares. La compra incluía la marca, registros sanitarios, equipos de refrigeración, carritos distribuidores y freezers para los puestos de venta. La empresa tenía unos ocho años de funcionamiento y sus paletas de fruta ciento por ciento natural contaban con cierto reconocimiento en el mercado local.
Los nuevos dueños decidieron seguir vendiendo localmente, pero su meta principal era exportar a Europa en un máximo de dos años. “Nuestra visión fue que allá la gente aprecia mucho la fruta y paga precios más altos por ella. Y esto es precisamente fruta natural congelada con un poco de agua y azúcar, por eso nuestra meta es exportar”, dice Alemán Reyes.
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Aunque la mayoría de sabores son de fruta natural, algunos se mezclan con leche y se hacen otros sabores como café, chocolate, cajeta, caramelo y arroz con leche.
En el caso de la fruta se extrae el jugo, se le agrega un poco de agua y azúcar, se vierte en moldes. Estos se introducen en una máquina llena de agua con sal donde permanecen entre 40 y 60 minutos, hasta congelarse. Antes de concluir el proceso de congelamiento se le introduce el palillo.
Luego se sacan, se empacan y trasladan a congeladores donde permanecen durante un día antes de ser enviadas a los puestos de distribución.
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“Pero el dueño anterior había dejado de producir desde septiembre del 2010, por lo que tuvimos que reconquistar el mercado. Eso ha retrasado el sueño de las exportaciones, que ahora pensamos podremos comenzar a hacerlas dentro de unos cinco años”, reconoce Alemán.
Pero “ese choque que enfrenta todo emprendedor con la realidad no nos ha desanimado, estamos conscientes que sacar adelante un negocio requiere mucho esfuerzo y perseverancia”, asegura Alemán. Y prueba de ello es que desde la adquisición de la empresa comenzaron a tocar las puertas de la empresa Walmart para retomar la distribución de los helados en esa cadena de supermercados, ya que al descontinuar las entregas en el cierre temporal del 2010, la relación comercial con ellos se rompió.
“Durante dos años nos dijeron que no, que no les interesaba nuestro producto. Pero cada vez que entraba una marca nueva íbamos nuevamente a insistir. Para sorpresa nuestra un día ellos nos llamaron para pedir las paletas. Ahora estamos afinando detalles para comenzar a distribuir nuevamente en los supermercados La Unión”, cuenta satisfecho Alemán.
En el reposicionamiento de los helados en el mercado local también han sido perseverantes. Actualmente tienen 55 freezers colocados en igual número de puntos de distribución, que incluye los supermercados La Colonia, Súper Portas, la UCA, Unica y los colegios Americano, Notre Dame, La Salle, Pierre y Marie Curie, St. Augustine, en minisupermercados de varias zonas de Managua y en las cuatro sucursales de la tienda de alquiler de películas Movie Shack.
En total venden un promedio de 15,000 paletas mensuales, aunque la capacidad de producción de la planta es de hasta 700 paletas por hora y hasta 3,000 por día.
“Estamos totalmente subutilizando el equipo”, dice Alemán. Por no trabajar a capacidad completa la planta tienen únicamente tres empleados fijos y entre 1 y 2 temporales, dependiendo del movimiento semanal del producto.
Aunque no abandonan el sueño de exportar a Europa, consideran que ahora que está vigente el pilar comercial del Acuerdo de Asociación (AdA) se facilitará el envío de este tipo de productos. De momento centran sus esfuerzos en conseguir un capital de entre 100,000 y 200,000 dólares para fortalecer la capacidad productiva de la empresa y el posicionamiento del producto en el mercado local.
Han decidido que un crédito bancario no es la solución ya que los intereses los ahogarían. Por ser parte del proyecto Emprendimientos Dinámicos confían en obtener el apoyo de un Ángel Inversionista.
El capital lo invertirían en la compra de al menos 48 freezers adicionales para colocar en la misma cantidad puntos de venta. También planean adquirir un vehículo con refrigeración. Eso les permitirá comenzar a vender las paletas en los departamentos, ya que en Managua la distribución se hace en hieleras.
PARA TODO PÚBLICO
Otro de los planes es abrir una línea de paletas para públicos específicos, como diabéticos, desnutridos u obesos. Además, pretenden ofrecer el servicio de maquila de paletas congeladas. Actualmente ofrecen el servicio a Café Soluble a quien le elaboran minipaletas de Delisoya para degustación.
“Todos te dicen que los primeros años son duros, pero uno se convence hasta que lo vive. A veces uno se desanima porque no es lo que espera, porque los estudios te dicen lo que podés hacer, pero no te dicen con cuánto y ahí es donde hay que usar la imaginación. Esas son las cosas con que uno se topa cuando es emprendedor pero lo que hace triunfar es la perseverancia y nuestra meta sigue siendo vender a Europa”, afirma decididamente Alemán Reyes.
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