Miami/SIP
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) finalizó ayer, en Denver (Colorado), su 69ª Asamblea General. En el encuentro se evaluó y aprobó las conclusiones del organismo sobre el estado de la libertad de prensa en la región.
La SIP destacó que los mayores escollos para la libertad de prensa, en los últimos seis meses, han sido el asesinato de catorce periodistas en la región, y el “acaparamiento de medios de comunicación por parte de gobiernos autócratas”, entre otros. También condenó que el gobierno de Nicaragua haya expulsado a dos periodistas extranjeros.
La Asamblea expresó su preocupación por “el acceso limitado a la información pública” en Ecuador, Honduras, El Salvador, Panamá, Uruguay y Venezuela, entre otros países.
Además, destacó su preocupación porque en algunos países “se carece de leyes de acceso a la información e impera una cultura gubernamental de secreto en la que, como ejemplo, los presidentes y funcionarios públicos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Panamá y Venezuela se niegan a ofrecer entrevistas o conferencias de prensa”.
La SIP concluyó que el ejercicio de la libertad de prensa se vio afectado por la coacción económica “como la adquisición masiva de medios de comunicación por parte de los gobiernos (…)” en países como Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Argentina, “para convertirlos en herramientas de propaganda partidista e ideológica (…)”.
La SIP reiteró la “necesidad de enfrentar los embates de los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela (…) en su empeño por debilitar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en particular la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual es blanco de ataques permanentes”, concluyó.
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