Si quiere evitar que los colores en su vivienda o despacho terminen interfiriendo en su estado anímico o en su salud, infórmese antes de elegirlos.
Algunos producen efectos excitantes, de vitalidad y alegría y otros son sedantes. Afectan al sujeto que los observa de modo distinto, según sean sus particulares características psicológicas.
CUALIDADES
La elección de los colores en la decoración de nuestra habitación o del lugar de trabajo no solo es importante para la estética sino también para el buen funcionamiento de nuestra psique. Cada cromatismo tiene unas cualidades peculiares que, aunque no lo parezca a simple vista, afectan al sujeto que los observa.
Según sean las particulares características psicológicas del individuo, los colores influirán en él o ella de una u otra forma.
Es importante conocer el secreto que se oculta en los colores cuyo soporte son los denominados primarios:
el rojo, el azul y el amarillo.
Estos tres colores no se pueden conseguir a través de otros, pero sí se pueden obtener a partir de ellos todos los demás colores, a partir de sus mezclas, incluidos el blanco y el negro.
LA FÓRMULA
Después tenemos los llamados colores secundarios que se obtienen mezclando los primarios entre sí de la siguiente manera: rojo + azul= violeta; rojo + amarillo= anaranjado; amarillo + azul= verde.
Mezclando dos colores secundarios obtendremos los denominados terciarios, y así sucesivamente.
Se denominan colores puros los que no llevan mezcla de blanco, negro o gris. Si los puros se combinan con otros se producen los matices.
Se entiende por matiz el color predominante en una mezcla de colores.
Por otra parte la intensidad nos va a indicar el grado de luminosidad de un color con relación al blanco y al negro.
El amarillo con respecto al blanco y negro es el más luminoso, el más claro. Mientras que el violeta es el más oscuro, el menos luminoso.
EFECTOS PSICOLÓGICOS.
A los colores donde predomina la gama rojo-amarillo se les llama calientes son colores positivos—, y a los que llevan azul se les denomina fríos negativos—.
El verde y el violeta puro son neutros y su grado de temperatura dependerá de la proporción en que se les añada rojo, amarillo o azul.
COLORES CALIENTES
Los colores calientes y positivos los son porque dan la impresión de que avanzan, se adelantan en la superficie que los contiene. Mientras que los fríos y negativos producen un efecto contrario, de retroceso, de alejamiento.
Es decir, los calientes ayudan a dar la impresión de mayor amplitud en una estancia, mientras que los fríos —cálidos—, producen el efecto contrario, la empequeñecen. Conocer estas propiedades es importante, ya que por lo general, los colores se utilizan con las siguientes finalidades: Lograr una mayor armonía estética, conseguir una elegancia, personalizar la decoración de un ambiente y alcanzar el contraste cromático en un espacio.
COLORES FRIOS
Verde: Es equilibrado y expresa quietud, vegetación y frescura. Simbólicamente es el de la esperanza y la primavera. Los verdes-amarillentos son estimulantes, por lo que se recomiendan para despachos de trabajo y cuartos de estudios para niños apáticos. Para fondos conviene utilizarlo en sus tonos pastel y puro a fin de conseguir un equilibrado contraste.
Violeta: Es un color no apto para depresivos y melancólicos, produce tristeza. Es el de lo religioso, místico y evoca la idea de misterio. Es indiferente, distante.
Por ser de una longitud de onda más corta expresa silencio. Aumentando la proporción del rojo se hace más vital y activo. Por el contrario, si se aumenta la proporción del azul acentúa su frialdad y distanciamiento.
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