José Denis Cruz
Unos 18 jóvenes se encuentran apostados en las afueras de la Catedral de Managua, en lo que han llamado la «protesta del silencio». Con pancartas piden que se haga justicia por la golpiza y robos ocurridos la madrugada del 22 de junio pasado, cuando turbas atacaron a las personas que acompañaban la protesta de la Unidad del Adulto Mayor.
Desde la fecha, la Policía Nacional no ha dado curso a las denuncias.
Los jóvenes aseguraron que se mantendrán en la Catedral hasta que finalice la misa dominical.
«El grupo exige justicia ante los delitos cometidos contra los jóvenes y los adultos mayores», enfatizó Elmer Rosales, de 21 años, miembro del equipo de logística del grupo conocido como OcupaINSS. Rosales fue uno de los agredidos esa madrugada.
«Los agresores deben ser juzgados, los agredidos merecemos justicia», reza una pancarta. Los feligreses continúan entrando al templo con normalidad. Otros se acercan a los jóvenes y les manifiestan su solidaridad.