Mabel Calero
Desde hace años la población de Jinotepe ha pedido la reubicación del rastro municipal, localizado a cinco cuadras del casco urbano cuando debería estar a tres kilómetros de la ciudad.
Benjamín Toruño, responsable del rastro, manifestó que están conscientes de que el rastro no está en un lugar apropiado. “Este rastro va a desaparecer de aquí, nos van a trasladar a otro lado, cuándo, no puedo decir, pero ya está en proceso, es un hecho, porque las normas del rastro público dicen que debe estar ubicado a tres kilómetros de la ciudad. Cuando se ubicó aquí no estaba poblado pero ahora la ciudad ha crecido y nosotros hemos quedo cerca de centro”, comentó Toruño.
Doña Alejandra García, quien habita cerca del rastro, dijo: “Diario es eso, un tufo que no se aguanta y ya no se digan las moscas, aquí no hay día que no haya mosca, esto es atentado contra la salud de las personas”.
Toruño dijo que con el traslado del rastro esperan que construyan una pila séptica, pues actualmente las aguas del matadero van a parar a las quebradas.
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