CIUDAD DE PANAMÁ/AFP
Gobernantes y delegados de los países de Iberoamérica celebrarán su XXIII Cumbre hoy y mañana en Panamá, en busca de relanzar ese sistema regional, que 22 años después de creado parece haber perdido vigor y vigencia, bajo riesgo de fracaso.
El canciller de Panamá, Fernando Núñez, sostuvo que es necesario “revitalizar y cambiar” el sistema iberoamericano y adaptarlo a los tiempos de globalización. “El crecimiento económico y las oportunidades de inversión están en América Latina, en la América iberoamericana, no en Europa, eso ya pasó”, agregó.
La cumbre aprobaría un cambio de los aportes de recursos para que se baje de un 70 a un 60 por ciento a España y Portugal y se suba de 30 a 40 por ciento a los latinoamericanos. Además, que las citas dejen de ser anuales para ser bienales, a partir de la de 2014 en México. A las reformas se suma el relevo del secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, quien se despedirá del cargo que ocupa desde 2005, en el que estará hasta enero.
Bajo el lema “La Comunidad Iberoamericana en el Nuevo Contexto Mundial”, la Cumbre reunirá a los presidentes de Colombia, México, Perú, República Dominicana, Paraguay, Panamá, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua. No asistirán la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, operada por un hematoma cerebral, y los mandatarios de Uruguay, Ecuador, Chile, Brasil, Venezuela, Bolivia y se da por descontado la presencia del mandatario Raúl Castro, de Cuba.
En 22 años de cumbres, muchas fueron entre tensiones como la de 2000 en Panamá cuando anticastristas intentaron matar al líder cubano Fidel Castro, o la del famoso “¿Por qué no te callas?” que dijo el rey Juan Carlos al fallecido Hugo Chávez en Santiago de Chile en 2007.
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