Credito: Juan Vega Gon zales

Una vida exitosa

De la autobiografía de don Víctor Méndez Capellán, exitoso empresario dominicano, podemos aprender lecciones interesantes para el éxito empresarial y familiar.

Juan Vega Gonzales (*)

De la autobiografía de don Víctor Méndez Capellán, exitoso empresario dominicano, podemos aprender lecciones interesantes para el éxito empresarial y familiar.

Procedente de una familia humilde, analfabeto, huérfano, a los 7 años salió a buscar la vida, trabajó como lustrabotas, zapatero, siempre fue aprendiendo y tuvo presente la visión inquebrantable de que quería llegar a ser dueño de su propio negocio y ser un eterno aprendiz de cosas útiles.

A fuerza de prudencia, paciencia, disciplina y tenacidad, llegó a ser uno de los empresarios más ricos del país.

Su primera lección es tener la humildad de reconocer las propias limitaciones. Aprender de aquel que ya hace lo que uno quiere hacer (aprendió de otros lustrabotas e ingresó a trabajar en una zapatería para aprender “desde adentro” cómo funcionaba el negocio y mejorarlo).

Tuvo la virtud de empeñarse en aprender a leer y gracias a una buena mentora leyó la biografía de personajes históricos de quienes aprendió valores morales/estratégicos que aplicó en su vida (Lincoln: disciplina y trabajo; Ghandi: trato amable y Napoleón: utilizar el sentido de la oportunidad y estrategia).

Tuvo la virtud de tratar de reclutar los mejores colaboradores. Entrevistó personalmente a cada uno de sus empleados e investigó no solo su formación (currículum); pero también y principalmente su calidad moral, tomando muy en cuenta su historial familiar.

Aprendió pronto que para que a uno le vaya bien en la vida, es importante “dar la milla extra”, o dar lo mejor, porque la mejor publicidad para ganar nuevos clientes es la de “boca a boca” de clientes bien atendidos y súper satisfechos con el trabajo de calidad, quienes le refieren más clientes.

Tuvo la actitud correcta de aplicar la humildad en la comunicación (aprender a demandar/pedir las cosas sin ofender, gritar o humillar a la otra persona; pero también a hacerlo con un tono claro y contundente, o sea, saber manejar la insistencia sin provocar rencor).

Disciplina, puntualidad, búsqueda permanente de oportunidades de disfrutar el resto de crear nuevos negocios, aprender a ser un “jefe amigo” que los escucha/trata de comprender, les da la mano cuando es posible y lo merecen; pero también comunica que “conmigo hay que cumplir el compromiso contraído”.

Aprendió que es importante no malgastar lo que se gana y nunca dejar de reinvertir las ganancias y diversificar los negocios ganando amigos y negocios exitosos en el camino.

(*) [email protected]

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