Vladimir Vásquez
No importa cuántas veces la empresa Central de Hidroeléctricas de Nicaragua intente decir que el proyecto Tumarín está asegurado: las fechas para que los nicaragüenses puedan ver esta obra se van haciendo más lejanas.
El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, dijo ayer: “Esperamos que para fines del 2018 el proyecto (Tumarín) esté generando”.
Las proyecciones más recientes indicaban que para el 2017 finalmente se podría inyectar energía al Sistema Nacional desde esa central hidroeléctrica dada en concesión a un consorcio brasileño, pero debido a los retrasos que Tumarín ha tenido con negociaciones que realizan para los contratos de compra venta de energía con la distribuidora y el Gobierno, la fecha se sigue aplazando.
Y mientras se deciden a arrancar con la obra, los productores de Apawás siguen esperando que les notifiquen del inicio de los pagos de indemnizaciones por sus tierras que serán afectadas.
Ahora tienen una nueva fecha: en CHN les dijeron que para este miércoles terminan las negociaciones, según Isabel Díaz, representante de los productores de Apawás. “El viernes casi estaba terminado todo (la negociación) y para el miércoles eso quedará cerrado”, dijo Díaz.
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