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Resucitó Boston

Dicen que aún en la madrugada de hoy se podía escuchar el eco del coro de “Papi, Papi”, en el Fenway Park de Boston, en donde David Ortiz enloqueció a cerca de 40 mil fanáticos con un jonrón que sacó de la tumba a los Medias Rojas de Boston, para quitarle un triunfo 6-5 a los Tigres de Detroit.

Gerald Hernández

Dicen que aún en la madrugada de hoy se podía escuchar el eco del coro de “Papi, Papi”, en el Fenway Park de Boston, en donde David Ortiz enloqueció a cerca de 40 mil fanáticos con un jonrón que sacó de la tumba a los Medias Rojas de Boston, para quitarle un triunfo 6-5 a los Tigres de Detroit.

Ortiz descargó una línea bestial que venció el gran esfuerzo del patrullero derecho Torii Hunter y al encontrar las bases llenas empató el juego 5-5 en el octavo inning, después que los bates de los Medias Rojas habían sido agujereados con 13 ponches en siete entradas por el picheo autoritario de Max Scherzer, quien no admitió hit hasta el sexto episodio.

Con el público encendido y los Tigres apagados, los Medias Rojas completaron el asalto con una anotación en el cierre del noveno, por medio de un hit de Jarrod Saltalamacchia, que impulsó a Jonny Gomes, quien corría en la tercera base sin out, a través de un infield por el campo corto que se combinó con un error en tiro de José Iglesias, y luego un wild pich del relevista Rick Porcello, quien fue el perdedor.

Detroit tenía el control total del juego con cinco carreras de ventaja, cuatro de ellas en la sexta entrada por un jonrón solitario de Miguel Cabrera, un doblete remolcador de Víctor Martínez y un vuelacercas con uno a bordo de Álex Ávila.

Sin embargo, Boston dio su primera señal en el cierre del sexto con imparable de Shane Victorino, que rompió 5.2 entradas sin hit ni carrera de Scherzer, y doble productor de Dustin Pedroia.

Cuando Scherzer no apareció en el octavo, el mundo se le vino encima a Detroit sin que los relevistas José Veras, Drew Smily, Al Albuquerque y Joaquín Bonoit, quien admitió el trancazo del “Big Papi”, pudieran evitarlo.

Koji Uehara, que tiró perfecto en el inicio del noveno, fue el ganador, y la serie empatada a un triunfo por bando se traslada mañana a Detroit, con los Tigres manteniendo su favoritismo por la presencia de Justin Verlander como abridor, siempre y cuando el bullpen no arruine su labor.

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