Comer carne de cerdo tiene ciertos tabúes. A mucha gente le da miedo o, simplemente, no les llama la atención. Un plato de costillas de cerdo bañadas en salsa barbacoa es una preparación que sin duda abre el apetito.
Para la experta en cocina tradicional Maria Esther López, toda preparación de cerdo debe llevar su buen punto de comino, “hacen que los sabores del cerdo resalten”.
López recomienda, por el sabor particular del cerdo, “usarlo en el arroz aguado. Nunca lo vas a comparar con el arroz aguado de pollo. El cerdo le da un mejor sabor”.
La carne de cerdo no tiene ningún termino de cocción, lo fundamental es que esté bien cocida. Según explica el chef Silvio Arévalo, “sea cual sea cualquier tipo de corte, la carne debe estar bien cocida”.
El cerdo tiene un olor a “chicuije” muy fuerte y se mata solo agregándole ajo “ya sea molido, entero, picado”, dice Arévalo.
Asimismo, es fundamental que cuando vayas a cocinar cerdo tengas a mano algún tipo de ácido como naranja agria. Y “como es una carne blanca, en Nicaragua acostumbramos a echarle achiote, en otros países ocupan paprica o salsas barbacoas”, afirma el chef.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Hay una variedad de ideas que puedes tomar en cuenta si decides aventurarte en la cocina y preparar costillas de cerdo:
1- Antes de servir las costillas a la barbacoa, espolvoreamos un poco de pimienta negra molida y sal y añadimos un chorrito de aceite de oliva para resaltar los sabores.
2- El jugo que haya quedado en el fondo de las costillas a la barbacoa, lo ponemos en una sartén y lo llevamos a ebullición. Cuando esté más espeso, lo colocamos en una salsera y lo servimos junto a las costillas.
2- Se puede salsear las costillas al momento que estén en el fuego. Si le agregamos a la salsa unas cucharadas de whisky le dará un toque especial a nuestra preparación.
COSTILLAS DE CERDO EN SALSA BARBACOA
2 lbs de costillas de cerdo
Sal al gusto, pimienta.
Ajo, agrio (limón o naranja agria).
Salsa barbacoa de su preferencia.
Se recomienda que la costilla lleve abundante grasa. Eso ayuda a que la carne incrustada en el hueso quede más suave y jugosa.
Para un buen “barbecue”, primero marina las costillas con abundante ajo, agrégale una parte de la salsa barbacoa , jugo de naranja agria y un punto sal. Es una forma rápida de marinado que no perderá el sabor.
Cuando la parrilla o la estufa esté lista para nuestra receta, agregar aceite de nuestra preferencia sobre las costillas. Esto sirve para evitar que la carne quede pegada a la parrilla. También se evita que la grasa del cerdo se caiga. De esta forma obtenemos unas costillas tiernas, jugosas y de sabor agradable.
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