Mis estimadas lectoras, el uso del rubor y el tono ideal es una de las preguntas más frecuentes que me hacen, por tal razón hoy hablaremos de uno de los productos que nos enmarca el rostro.
La función del rubor es dar ese toque de sanidad en la piel, pero también ayuda a resaltar el pómulo.
Es por eso que hay que encontrar un equilibrio entre dar el color a la piel y el realce a la zona central del rostro.
Un tips que le queda bien a todo tipo de rostro es que tomes como referencia la parte inferior de tu nariz hacia la sien o patilla, en ese ángulo nunca más alto de tu hueso natural de tu pómulo; luego tomas como referencia tu labio inferior hacia la sien o patilla, nunca más bajo.
También puedes solo sonreír y al marcarse de forma natural tus mejillas. Aplica el tono que elegiste usar con ayuda de una brocha de rubor, esto hará que el acabado quede más natural.
Te recomiendo que si tienes una piel sin imperfecciones utilices texturas mates (sin brillo), pero si tienes mancha o acné puedes utilizar una textura satinada (con brillo).
Con respecto a qué tono utilizar, más que tener en cuenta tu tono de piel, el rubor está determinado por el tono de sombras y labial. Recuerda que tiene que existir un tema en el maquillaje, por ejemplo sombras bronces, rubor bronce y labial con un tono parecido.
Para que no existan contrastes, podemos tener hasta cuatro tonos diferentes en nuestra cosmetiquera, según el tipo de maquillaje que queremos realizar.
No te olvides de escribirme a [email protected]
Ver en la versión impresa las páginas: 5 B