EFE
Hoy solo 18 legisladores republicanos —de 232 que fueron convocados— se reunirán con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, para abordar la actual paralización parcial de la administración federal, así como la amenaza de suspensión de pagos si no se eleva el techo de la deuda.
Así lo afirmó la oficina del presidente de la cámara baja, John Boehner.
Los ministros transmitieron su “preocupación” al secretario del Tesoro de EEUU, Jack Lew, durante la reunión que los titulares de Economía del continente celebraron hoy en Washington bajo el auspicio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
[/doap_box]
Este miércoles, el presidente estadounidense se reunió con el bloque demócrata de la Cámara de Representantes y la Casa Blanca dijo que Obama invitará a los senadores por separado.
Con el cierre gubernamental y el potencial impago de las obligaciones federales cada vez más cerca, ninguna de las partes mostraba señales de capitulación.
Los republicanos demandan conversaciones sobre la reducción del déficit y la ley de salud de Obama como precio para elevar la autoridad del gobierno para tomar dinero prestado y regresar a sus labores a los empleados públicos.
Mientras, Obama quiere que el Congreso primero ponga fin al cierre del gobierno y extienda el límite de la deuda.
En medio de la agitada retórica, no obstante, hubo indicios de que ambas partes pudieran estar abiertas a una extensión breve del límite de la deuda —16.7 billones de dólares— y un fin temporal del cierre, lo que les daría más tiempo para resolver sus diferencias.
El republicano Boehner dijo el martes que no estaba “trazando líneas en la arena”, aunque evadió una pregunta sobre si elevaría el límite de la deuda y financiaría el gobierno por corto tiempo, diciendo: “No voy a meterme en muchas conjeturas”.
Horas más tarde, Obama dijo que él “absolutamente” negociaría con los republicanos cada aspecto del presupuesto si el Congreso le enviaba primero legislación a corto plazo para poner fin al cierre del gobierno y elevar el límite de la deuda.
El gobierno de Obama ha dicho que a menos que el Congreso actúe, espera tener aproximadamente 30,000 millones de dólares en efectivo para el 17 de octubre. Esa es una suma mínima para un gobierno que se puede gastar decenas de miles de millones más en días atareados y 3.6 billones de dólares al año.
Llegar a esa fecha sin un acuerdo podría causar un no pago federal sin precedentes que dañaría la economía y tendría repercusiones globales.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A