José Garth Medina
La vulnerabilidad de la población de Rosita quedó al descubierto tras media hora de lluvia que dejó a varias familias con sus casas anegadas y la calle principal convertida en río.
Unas diez viviendas quedaron anegadas en este municipio de la Región Autónoma Atlántico Norte. El fuerte aguacero cayó por la tarde del lunes.
El sector comercio fue afectado y el agua penetró a algunas pulperías y tiendas de ropa.
Aurelia Paterson, vicealcaldesa de Rosita, dijo que hay falta de conciencia de la población porque echan basura a los cauces y eso provoca que el agua se estanque.
La funcionaria comentó que los caminos de las comunidades rurales están destruidos, peor ahora con las lluvias, y hay una demanda fuerte de los comunitarios para que sean mejorados y así poder sacar su producción.
La comuna logró adquirir un módulo de equipos para la reparación y mantenimiento de caminos con una inversión de dos millones de córdobas y actualmente se está gestionando un crédito para adquirir otros equipos.
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