MARTHA VÁSQUEZ
Ninoska Matute y Olga González, esposa y madre, respectivamente, de Pedro Alfonso González, señalado de matar a balazos a William Calderón, el pasado 28 de septiembre, mantienen que su familiar es suboficial mayor, activo de la Policía Nacional, condecorado y premiado por años por su destacada labor como francotirador de las fuerzas especiales de intervención rápida de la Policía, conocidas como TAPIR.
Sin embargo, el comisionado Fernando Borges, vocero de la institución del orden, dijo que fue dado de baja en enero de este año por “comportamiento indebido como abandonar su trabajo por ingesta de alcohol”. Familiares y vecinos de González rechazan este señalamiento de parte de la institución.
“En el 2012 presentó comportamiento indebido, tenía muchas ausencias por consumo de bebida alcohólica, por eso se decidió correrlo y darle de baja y se le retiró su arma de reglamento y se procedió al trámite de baja que se le dio en enero de este año”, dijo Borge.
No obstante, llama poderosamente la atención el hecho de que la Policía ahora dice que le dieron de baja a González, pero el importante dato de que el acusado era agente del orden público, fue omitido desde el primer momento de las investigaciones, hasta que doña Olga y el propio acusado expresaron que era policía activo.
Según información policial, Calderón no tuvo tiempo de defenderse porque le dispararon de sorpresa. Al momento del crimen, tres clientes del local intentaron controlar la situación, pero también resultaron heridos. Los nombres se omiten por cuestiones de seguridad, dijo la Policía.
[/doap_box]
RESPONSABILIZAN A AMINTA GRANERA
Doña Olga lamenta que esta institución a la que su hijo le dio los mejores años de su vida, quiera seguir ensuciándolo y responsabilizó a la directora de facto de la Policía Nacional, Aminta Granera, de lo que le pueda pasar al acusado en las celdas.
“Un hombre tan recto, tan destacado en las fuerzas Tapir, demostrado con medallas y diplomas de reconocimiento, que le hagan esto, no tiene nombre. La señora Aminta Granera y la Policía como institución serán los responsables si matan a mi hijo”, dijo doña Olga, quien ayer se presentó a la oficina de Asuntos Internos de la Policía Nacional para saber de su hijo, pero no le dieron respuesta.
Ninoska Matute, esposa de Pedro González, refirió que su marido tiene 14 años en la institución policial y que en el 2010 lo trasladaron de Managua a Juigalpa y como vivía solicitando su traslado a una estación más cercana a Managua, en el 2011 lo trasladaron a San Carlos, Río San Juan, donde estaba actualmente.
ESPOSA DE DETENIDO CONTRADICE A BORGE
“Él (González) estaba de subsidio cuando lo detienen aquí en Managua, andaba de visita donde un pariente. Cómo van a decirme que estaba de baja en enero si yo misma retiraba el pago con la tarjeta, ¿dónde están los documentos de esa baja?” se preguntó Matute.
Al respecto el comisionado Borges asegura que los familiares quieren desviar la responsabilidad de González porque las evidencias que existen en su contra son claras.
“Hay personas que lo reconocen como el autor de los disparos a corta distancia. Estamos ante un hecho concreto donde todo el peritaje indica que él (González) es el autor de los disparos hacia Calderón”, recalcó Borge.
“Yo temo por la vida de mi hijo, lo que le pase de hoy en adelante queda en manos de la comisionada Aminta Granera, porque eso no debe estar pasando, él ha sido buen elemento”, reiteró la madre de González.
HABLA LA ESPOSA DEL OTRO DETENIDO
Mientras la familia de González aún no sale del asombro del por qué quieren involucrarlo en el asesinato de Calderón, Blanca Chavarría, esposa de Sergio Ramón Meléndez Aguilar, el otro acusado por supuesto tráfico de armas, se siente perseguida por la Policía.
“Me preocupa que la Policía diga que no hay portación legal de ninguna de las armas cuando aquí tengo copias de los permisos otorgados por la Policía Nacional y el Ministerio de Gobernación. Además porque hay facturas donde mi marido compró las armas, así que no hay tráfico de armas”, dijo Chavarría.
Según ella, la Policía quiere involucrar a su marido porque “no tienen a los verdaderos (autores del crimen)”. También agregó que su marido fue agente de la Seguridad del Estado en los ochenta y fundador de la Policía Nacional.
VIVIENDA OCUPADA
Chavarría también denunció que su casa está ocupada por agentes de la Policía Nacional desde el miércoles pasado, día en que se llevaron preso a su marido.
“No me dejan sacar ni un papel de la casa. Mi hija está enferma y yo solo vengo a dormir a la casa; a la muchacha que me ayuda la entrevistan a cada rato”, dijo la quejosa, mientras se albergaba en una casa vecina.
El comisionado Borge dijo al respecto que se mantienen los agentes porque el caso aún sigue en investigación porque falta la detención de un tercer elemento. “Ahí se ocupó el arma con que le dispararon a Calderón, por eso se sigue investigando”, refirió Borges.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A ,1 A







