Minicuento creacionista

Caminaba Dios en las ondulaciones de la Nada cuando de pronto se le ocurrió que debía inventar algo para entretenerse, entonces creó una pelotita de materia, pero no le satisfizo; la hizo un poco más grande hasta que adquirió el tamaño idóneo para cargarla sin molestias.

Caminaba Dios en las ondulaciones de la Nada cuando de pronto se le ocurrió que debía inventar algo para entretenerse, entonces creó una pelotita de materia, pero no le satisfizo; la hizo un poco más grande hasta que adquirió el tamaño idóneo para cargarla sin molestias.

A Dios le gustaba jugar con la pelota mientras pensaba en su identidad y en la inconmensurable soledad de su Ser, lanzaba la pelota muy alto y la venía venir por cualquier lado, ocasionándole bastante placer y emoción. Sin embargo a veces se aburría y ponía la pelota de materia a reposar.

Fue entonces cuando se le ocurrió patearla con fuerza. Dios retrocedió quince pasos, quedó viendo fijamente la pelota para no errar en el tiro y corrió hacia ella con frenesí. El golpe fue tan fuerte, tan fuerte, que la pelota de materia explotó junto con Dios. A partir de ese momento toda la materia acumulada en la pelota empezó a expandirse a una velocidad increíble, creándose simultáneamente el Tiempo y el Espacio. Esa avasallante fuerza cósmica constituida por la materia y las partículas de Dios es todo lo que podemos ver, entender y suponer. Es así como el futbol participó en la creación del Universo.

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COMENTARIOS

  1. Janny D. Leiva-Reyes.
    Hace 13 años

    Felicitaciones..es grato volver a leer este. minicuento. a mis estudiantes les fascino, maxime a los que son fanaticos del futbol.

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