Nicaragua debe trabajar con madera certificada para aprovechar los mercados internacionales más atractivos, como Europa y Estados Unidos, informó ayer la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (UniRSE).
“Se ha empezado (en los grandes mercados) el proceso de consensuar la necesidad de relacionarse mejor con el medioambiente, por lo tanto, los productos que estamos ofreciendo van a tener más oportunidad de ser comprados si tienen una nueva relación con el medio ambiente”, dijo Matthias Dietrich, director ejecutivo de UniRSE, que reúne a ochenta empresas nicaragüenses.
En Nicaragua, las firmas que trabajan con madera certificada todavía no son la mayoría, sino la excepción, según el Consejo de Manejo Forestal, organización internacional de certificación de madera. Solo una decena de talleres usan madera certificada, de un total de 4,000.
Actualmente “solo hay una unidad de manejo forestal” exportando con las certificaciones concluidas, pues “las plantaciones certificadas todavía no están en proceso de producción”, señaló Marvin Centeno, presidente del Consejo Nicaragüense de Certificación Forestal.
Según el Centro de Trámite de las Exportaciones, el año pasado Nicaragua exportó 7.3 millones de dólares en madera procesada, 5.8 en productos de madera, 2.9 en madera aserrada, 1.9 en papel y productos afines y 1.5 en muebles y similares.
No hay datos sobre cuánto de las exportaciones estaba certificado.
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